De cigarrillos a vapeadores: cómo la nicotina daña los vasos sanguíneos y aumenta el riesgo cardiovascular
Fumar sigue entre las principales causas evitables de muerte prematura en el mundo y una parte importante de ese impacto corresponde a las enfermedades cardiovasculares.
En ese escenario, la expansión de cigarrillos electrónicos , productos calentados y bolsas de nicotina reabrió el debate sobre cuánto del daño depende del humo y cuánto corresponde a la nicotina en sí misma.
La European Society of Cardiology difundió ese nuevo mapa de evidencia a partir de una revisión publicada en Nature Reviews Cardiology .
Según se señaló en el comunicado de prensa, el trabajo concluyó que la nicotina daña el sistema cardiovascular por sí misma , ya que altera la función de los vasos sanguíneos, favorece inflamación y coagulación y crea condiciones asociadas con infartos y accidentes cerebrovasculares.
El aporte del estudio radica en que reúne datos mecanísticos , biomarcadores y evidencia clínica de distintos productos con nicotina para comparar su impacto sobre el sistema vascular.
A partir de esa revisión, los autores sostuvieron que el riesgo cambia de grado según el tipo de producto, pero no desaparece por completo fuera de los cigarrillos tradicionales.
Dos vías de daño sobre la pared vascular La European Society of Cardiology describe que la nicotina no actúa de una sola manera.
Una de sus rutas de agresión ocurre en el endotelio , la capa interna de los vasos sanguíneos.
Ese tejido funciona como una superficie protectora que ayuda a regular el paso de la sangre y el tono vascular.
Allí, la nicotina reduce la acción de prostaciclina, una molécula que facilita la dilatación de los vasos, y estimula la liberación de endotelina-1 , una sustancia con efecto opuesto, que favorece la contracción.
La segunda ruta compromete al músculo liso vascular , que es la capa de células encargada de abrir o cerrar el calibre de arterias y venas.
Según se explica en el comunicado, la nicotina bloquea canales sensibles al ATP y altera el manejo del calcio dentro de esas células.
En términos sencillos, esto significa que la nicotina interfiere con el sistema que regula cuándo un vaso debe relajarse y cuándo debe contraerse.
“ La nicotina no solo inutiliza el revestimiento protector del vaso, sino que también contrae directamente el músculo que lo rodea ”, afirmó Thomas Münzel , profesor del University Medical Center Mainz, según el comunicado institucional.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.