Un hongo letal irrumpe en el refugio más septentrional de murciélagos en Canadá
En el extremo norte de Canadá , un hallazgo encendió la alarma entre biólogos y especialistas en fauna: el síndrome de la nariz blanca llegó al refugio invernal de murciélagos más septentrional conocido en América del Norte , cerca de Fort Smith , en los Territorios del Noroeste .
Según informó The Guardian , el descubrimiento ocurrió en mayo, cuando 2 investigadoras ingresaron en una cueva bajo un bosque boreal y encontraron un ejemplar muerto sobre una cornisa de piedra caliza, con el cuerpo cubierto por un hongo blanco.
Al revisar el lugar con linternas, detectaron otro ejemplar con signos del mismo cuadro en los antebrazos, la ecóloga Jesika Reimer , especializada en poblaciones de murciélagos de Canadá y Alaska, identificó de inmediato la presencia de la enfermedad.
El síndrome de la nariz blanca está causado por el hongo Pseudogymnoascus destructans , también conocido como Pd , y desde hace dos décadas se expandió por América del Norte .
El brote ya causó la muerte de más de 6,7 millones de estos animales .
Un refugio clave para entender a las especies La cueva afectada se encuentra a unos 725 kilómetros del círculo polar ártico y forma parte de un sistema de refugios descubierto en la región a partir de 2010.
Ese año, un técnico de vida silvestre avistó desde el aire una formación rocosa con rasgos particulares y la identificó como un sitio de hibernación; después se hallaron en otros dos refugios de la zona.
Hasta entonces, los biólogos no sabían con precisión dónde pasaban el invierno las especies de murciélagos hibernantes de los Territorios del Noroeste.
Sí tenían registro de colonias de verano, lo que sugería que los animales permanecían en la región durante los meses fríos, aunque se desconocían los sitios exactos y el tamaño de las poblaciones.
La cueva principal, con 11 cámaras y una población estimada en 3.000 , es considerada el mayor refugio invernal del oeste de Canadá .
En ese sistema habitan, entre otras especies, el murciélago café pequeño ( Myotis lucifugus ), el murciélago café grande ( Eptesicus fuscus ) y el murciélago orejudo del norte ( Myotis septentrionalis ).
Reimer dedicó parte de su investigación de posgrado a estudiar cómo sobreviven estos animales en una latitud tan extrema, marcada por veranos más cortos y fríos, y por jornadas en las que el sol casi no se oculta.
El impacto de la enfermedad y las especies más expuestas El patógeno afecta la cara, las alas y los brazos de estos mamíferos; durante la hibernación, la infección interrumpe su descanso y los obliga a gastar sus reservas de energía.
Esto puede provocar deshidratación o inanición durante el invierno; además, las especies pequeñas tienen mayor riesgo por contar con menos reservas corporales.
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