Claire Bretécher, la precursora
En estos días, leí sobre la artista francesa Suzanne Valadon que, en la Francia de finales del siglo XIX, pasó del lugar casi obligado de modelo (posó para Lautrec y Cézanne, por ejemplo) al sitio de pintora, convirtiéndose finalmente en la primera mujer admitida en la Société Nationale des Beaux-Arts.
Lo extraordinario en la obra de esta pintora, además de su línea y su paleta brillante, era que “sus desnudos no favorecían ni idealizaban.
Eran sin complejos físicos, con los pies en la tierra y llenos de vida.
P intó a las mujeres con la honestidad que suele reservarse para los hombres.
Invirtió la mirada.
Los cuerpos que retrató no eran objetos de deseo; eran personas con una vida interior, con peso y presencia”.
También pintó hombres desnudos, a los que le obligaron a taparles los genitales para exhibir los cuadros.
Ella no tenía una mirada basada en ideas, ella pintaba personas.
Al leer esto, pensé en Claire Bretécher, en la Francia de los años sesenta y setenta .
Ella misma, una mujer que sus colegas hombres calificaban como hermosa, se desentiende del papel de musa de otros para mirar, enunciar, jugar y pensar a la par de los hombres, sin renunciar a su mirada y conocimiento del mundo femenino, que es el mundo de todos, por supuesto, tanto como el de los hombres.
Conocí las historietas de Bretécher en mi adolescencia temprana, a través de la revista Humor®, cuando lograba que mis padres me la prestaran.
Me atraía mucho, era una mirada ácida y divertida creada por una mujer dibujante .
Su gracia provenía de sus textos de un cotidiano reconocible y también de la expresión de los cuerpos que los emitían, de los ojos azorados o agotados de los personajes, que no variaban demasiado en su apariencia física en las diferentes situaciones, con un tono minimalista que potenciaba el chiste .
En la época en que la leí, las mujeres que aparecían en las historietas eran o unas diosas tetonas o unas gordas viejas, definidas por la mirada de los hombres que dibujaban y de los personajes principales, hombres a los que les pasaban las cosas.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.