Cardenal hondureño alerta sobre la violencia juvenil y llama a recuperar la formación en valores en Honduras
El cardenal Óscar Andrés Rodríguez dedicó parte de su homilía dominical a reflexionar sobre la violencia que afecta a Honduras y sobre las condiciones que, a su criterio, pueden llevar a algunos jóvenes a integrarse en actividades relacionadas con el crimen organizado.
También llamó a no excluir a migrantes y personas en situación de vulnerabilidad.
Durante su mensaje religioso, Rodríguez utilizó un pasaje bíblico protagonizado por una mujer pagana que acudió ante Jesucristo para pedirle ayuda como punto de partida para hablar sobre la realidad social actual y la necesidad de no excluir a quienes son considerados diferentes.
Según su reflexión, estas personas pueden llegar a ser consideradas una amenaza o individuos que no pertenecen a determinados espacios de la sociedad, incluso en ámbitos como el trabajo, el campo jurídico y las relaciones sociales.
Rodríguez también trasladó el mensaje bíblico al dolor que viven numerosas familias hondureñas que han perdido a sus hijos a causa de la violencia.
“ Hoy en día, esta petición la hacen tantas madres y padres que ven a sus hijos masacrados por la violencia”, expresó durante la homilía.
El cardenal manifestó que ha conocido casos de jóvenes que salen a trabajar o se movilizan en motocicleta y luego son encontrados muertos y abandonados.
Jóvenes y criminalidad En otro momento de su mensaje, Rodríguez abordó la situación de jóvenes que terminan involucrados en actividades delictivas y cuestionó las condiciones familiares y sociales que pueden contribuir a que algunos menores crezcan sin referentes sólidos.
El religioso planteó que no debería considerarse suficiente señalar a determinados jóvenes únicamente como delincuentes, sino que también es necesario preguntarse qué ocurrió durante su proceso de formación y qué factores los llevaron a adoptar determinadas conductas.
En ese contexto, hizo referencia a la captura de una persona conocida con el alias de “El Diablo”, a quien relacionó con un caso de homicidio ocurrido durante el asalto a un negocio.
Según su reflexión, algunos jóvenes pueden crecer sin el acompañamiento necesario de sus familias y terminar desarrollándose en entornos donde las pandillas, las maras y otras estructuras se convierten en su principal fuente de pertenencia e identidad.
El cardenal utilizó la expresión de que estos jóvenes han crecido “como plantas silvestres” para describir, desde su perspectiva, la falta de orientación y acompañamiento que puede existir en determinados hogares.
Añadió que algunos niños pueden quedar abandonados por sus familias o alejarse de ellas desde temprana edad , situación que los deja expuestos a otros grupos que terminan ocupando ese espacio.
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