La historia sigue en el bolsillo
Hubo un tiempo en que uno podía encontrarse con la historia mientras compraba el pan, no hacía falta entrar a un museo, abrir un libro ni buscar una fecha en internet.
Alcanzaba con recibir el vuelto.
Ahí estaban Miguel Grau , Santa Rosa de Lima, José Quiñones o Abraham Valdelomar.
Los veíamos tantas veces que dejábamos de verlos.
Pero estaban.
Y esa presencia, silenciosa y repetida, hacía su trabajo.
Porque la memoria colectiva también se construye por insistencia.
Lo que uno aprende de su país no llega solamente desde el colegio.
También lo aprende recorriendo las calles que llevan determinados nombres, reconociendo las estatuas de las plazas, escuchando las historias que cuentan los abuelos y, aunque pocas veces pensemos en ello, encontrando sus referencias en los objetos que pasan todos los días por nuestras manos.
Durante décadas, los billetes fueron uno de esos objetos.
Pero las costumbres cambian, y hoy son los teléfonos los que ocupan buena parte de ese espacio cotidiano.
Hoy podemos salir de casa sin una moneda en el bolsillo y volver habiendo tomado un taxi, comprado un café, pagado el almuerzo y dividido una cuenta.
Todo desde el celular.
En el Perú, la adopción de billeteras móviles pasó del 19% en 2021 al 65% en 2025.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.