Instituto le ganó a Estudiantes de Río Cuarto y lidera la zona: el blooper que permitió la victoria
Instituto es uno de los mejores equipos del torneo Clausura, protagonista estelar en el Grupo A.
Juega bien, habitualmente gana.
Estudiantes de Río Cuarto es uno de los peores conjuntos del certamen, un dato basado de la realidad de resultados y desempeños.
Está al borde del descenso.
Sin embargo, en la cancha de la Gloria, no se sacaban ventajas.
El equipo local era superior, con la clase de Alex Luna , el creativo, el número 10, que hasta se toma el tiempo de pisar el balón.
Todo un atrevido.
De todos modos, Instituto chocaba contra la defensa del entusiasta conjunto visitante.
Hasta los 3 minutos del segundo tiempo.
A la salida de una pelota parada, Giuliano Cerato le pegó con la misión de “terminar la jugada”.
Es una decisión táctica que toma forma desde hace unos 15, 20 años: se trata de pegarle al arco, más allá de la precisión, para que el equipo rival no tenga la opción de lanzarse al contraataque, con el conjunto propio adelantado y, seguramente, bastante desprotegido.
El defensor le pegó de volea , desde unos 25 metros, una pelota de fácil resolución para Lucas Bruera , el arquero de Estudiantes, más allá de que el balón picó unos metros antes de llegar al arco.
Evidentemente, el dueño de la camiseta N°1 se sorprendió con el envío, porque el intento de tomar la pelota entre sus manos lo llevó a retrasarse un metro, ya dentro del arco.
La pelota había pasado claramente la línea de gol.
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