Rania de Jordania desafía el protocolo al no quitarse las gafas de sol en una recepción en Praga: ya lo hizo en el funeral del rey Harald
La reina Rania de Jordania ha desafiado el protocolo durante su visita de Estado a Praga al mantener puestas unas gafas de sol en los primeros actos oficiales .
Para la jornada institucional junto al rey Abdalá II durante su ruta por Europa eligió un estilismo rojo de Carolina Herrera y unos salones blancos.
La reina y el rey Abdalá II fueron recibidos por el presidente checo Petr Pavel y la primera dama Eva Pavlová en el Castillo de Praga , sede oficial de la Presidencia de República Checa.
Tras la ceremonia de bienvenida y la reunión institucional, Rania recorrió con Pavlová varios espacios del complejo, entre ellos la catedral de San Vito y los jardines.
Las gafas quedaron fuera de la norma no escrita que rige los saludos oficiales, las fotografías institucionales y el inicio de las visitas de Estado, ya que la etiqueta aconseja retirarlas al comienzo de estos encuentros.
La cortesía diplomática suele exigir que los representantes de casas reales muestren el rostro y la mirada, sin la barrera visual de unos cristales oscuros.
Rania de Jordania y sus gafas de sol Evidentemente, los miembros de las familias reales también pueden protegerse del sol, pero el uso de gafas se considera menos adecuado en momentos concretos, como los iniciales de una recepción oficial.
La regla busca facilitar el contacto directo entre los anfitriones y sus invitados en actos concebidos para reforzar las relaciones entre Estados.
Eso sí, las fotografías tomadas a lo largo del encuentro muestran que Rania de Jornadia terminó por quitarse las gafas más tarde durante la jornada.
La incógnita es por qué las conservó en el posado inmediatamente posterior al saludo con Pavel y Pavlová.
Al día siguiente, una imagen del matrimonio real jordano con la pareja presidencial checa volvió a mostrar a Rania con gafas de sol, mientras el resto aparecía con el rostro descubierto .
En ese caso, la fotografía parecía tener un carácter más informal, después de que los cuatro hubieran pasado ya una jornada juntos, y no correspondía al momento de la bienvenida.
No es la primera vez que la reina ha optado por este accesorio en un acto solemne.
En el funeral del rey Harald de Noruega , fallecido a los 89 años, celebrado el 9 de septiembre, llevó un modelo de gafas de sol negras de gran tamaño mientras otras asistentes de la realeza internacional, entre ellas Victoria de Suecia o la propia reina Letizia, mostraban el rostro, por lo que la decisión fue bastante comentada.
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