Extravagancias de un narco. El vuelo de Cafiero: la casa barco, el hidroavión y una fortuna que los números no explicaban
ROSARIO.
En San Nicolás no hace falta dar señas para ubicar a los Cafiero.
Basta con nombrar la “casa-barco”.
Sobre la ribera del Paraná, en José Ingenieros 72, hay una vivienda con forma de embarcación, encallada en tierra firme desde hace más de seis décadas, pintada con colores que llaman a los turistas a bajarse del auto y sacarse una foto.
La bautizaron Irupé, por la flor que baja desde Corrientes con la corriente del río.
La imaginaron un poeta y una pintora.
Y esta semana, esa misma casa —postal familiar, curiosidad turística que hasta un programa de televisión norteamericano de casas extravagantes vino a filmar— amaneció con la Policía Bonaerense adentro, buscando droga.
Es una escena que resume, en pocos metros cuadrados, la historia de tres generaciones: los abuelos que soñaron una casa con forma de barco, el hijo que se quedó a vivir en ella y el nieto que, según la fiscalía, la convirtió en uno de los puntos de una red de venta de cocaína.
Maximiliano Nicolás Cafiero tiene 29 años y hasta el viernes pasado no figuraba en ninguna causa penal.
Su nombre circulaba por otro carril: el de las redes sociales, donde se mostraba como piloto de avión, piloto acrobático temerario e instructor de parapente .
Maniobras extremas sobre el río; un show de Año Nuevo en el que sobrevoló el autódromo local disfrazado de Papá Noel luminoso ante más de diez mil personas; motos de competición y autos de alta gama: era como su marca registrada.
También lo caracterizaba una consigna fijada en su Instagram como una declaración de principios: “Hagan plata y no miren al de al lado” .
Y otra: “Todo lo bueno empieza con un poco de miedo” .
Frases motivacionales para una vida de alto vuelo, en el sentido más literal posible.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.