Messi y la selección argentina: una historia de ilusiones, fracasos y consagraciones
Sebastián Rodríguez Mora Buenos Aires, 31 ago (EFE).- La relación de Lionel Messi con la selección argentina llegó este lunes a un punto final con el anuncio de su retirada, que completa una historia sinuosa entre las tempranas ilusiones, los repetidos fracasos y la euforia de las consagraciones que lo encumbraron como el jugador más determinante en la historia de la Albiceleste.
El camino de Messi con la celeste y blanca en el pecho estuvo marcado por numerosos episodios que podrían haber torcido la historia, pero el ídolo argentino mostró una y otra vez su característica determinación para salir adelante y llegar a lo más alto.
La temprana migración de la entonces promesa de solo trece años hacia España en el año 2000 para jugar en las divisiones formativas del Barcelona marcó un primer desafío al vínculo de Messi con la celeste y blanca: tras deslumbrar en el campo de La Masía, el pequeño Lionel comenzó a recibir ofertas para representar a 'La Roja'.
Jorge Messi, padre del astro y fallecido a comienzos de este mes, fue el principal impulsor del vínculo de su hijo con la selección de su país de origen, al buscar por diferentes medios que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) lo convocara.
Eso ocurrió finalmente en junio de 2004, en un amistoso de la selección sub-20 ante Paraguay que tuvo como principal objetivo cimentar el vínculo del joven de 17 años con la Albiceleste.
Un año después, Messi brilló en el Mundial sub-20 disputado en Países Bajos y llevó al conjunto argentino a la coronación, despertando así la ilusión de la afición de cara a la Copa del Mundo de Alemania 2006.
El debut en la absoluta llegó en agosto de 2005, en un amistoso ante Hungría en el que Messi fue expulsado un minuto después de haber ingresado al campo, por un golpe a un rival mientras intentaba su primer regate.
En Alemania 2006 pudo debutar y marcar su primer gol en un Mundial, pero aquel equipo argentino, el último en el que no fue protagonista, perdió ante el local en los cuartos de final.
La presión de que el nivel superlativo del juego de Messi en el Barcelona se viera replicado en la Albiceleste comenzó a provocar una creciente impaciencia en el público argentino, que veía a un zurdo de regate explosivo y no podía evitar recordar a Diego Armando Maradona.
El segundo festejo del futbolista con la celeste y blanca fue en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, donde se coronó junto a promesas como Sergio Agüero y Ángel di María.
El equipo no logró repetir el triunfo olímpico en el Mundial de Sudáfrica 2010 y a partir de 2014 comenzaron una serie de derrotas en finales que golpearon con dureza a la 'Pulga'.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.