Organizaciones de adultos mayores demandaron a la ANMAT por el reemplazo de los prospectos en papel por códigos QR
El prospecto de un medicamento suele aparecer cuando surge una duda: antes de una primera toma, al volver a abrir una caja guardada durante meses o frente a un efecto inesperado.
Ahora, una demanda judicial contra la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) cuestiona la posibilidad de reemplazarlo por un código QR, al advertir que esa alternativa puede convertirse en una barrera para miles de adultos mayores .
La presentación fue impulsada por organizaciones que defienden los derechos de las personas mayores y reclama que el soporte digital no desplace al papel.
Isabel Lovrincevich , abogada especialista en Gestión de Servicios de Salud para Personas Mayores, asesora en la Cámara de Diputados sobre temas vinculados con la vejez y presidenta de la ONG Plataforma Mayor, sostuvo en Infobae en Vivo que el debate alcanza el acceso cotidiano a datos sobre dosis, contraindicaciones y efectos adversos.
“ La tecnología avanza y depende de qué público está dirigida esa política pública ”, afirmó.
El planteo pide que los laboratorios conserven los prospectos impresos, con una tipografía reglamentaria y legible, aun cuando incorporen información digital.
Para Lovrincevich, la consulta no puede quedar atada a un dispositivo ni a la ayuda de otra persona: “Tendrían que coexistir” el folleto físico y el código QR, planteó.
La disposición de la ANMAT deja en manos de los laboratorios el uso del QR La controversia se concentra en la disposición 2891 de la ANMAT, que habilita a los laboratorios a retirar el prospecto de papel.
Según la abogada, esa facultad puede traducirse en una desaparición gradual del material dentro de las cajas.
“ Van a usar la facultad de suprimirlo ”, dijo, y vinculó esa previsión con prácticas que, a su entender, ya dificultan la lectura, como la reducción de la tipografía o el traslado del texto al envase.
“ En muchos casos ya imprimen el prospecto en el packaging del medicamento, que también es muy difícil para leer ”, señaló la presidenta de Plataforma Mayor.
La demanda, por eso, no apunta a descartar las herramientas digitales, sino a asegurar una vía alternativa para acceder a la información sanitaria.
Lovrincevich aclaró que no cuestiona el código en sí mismo.
“ No estoy en contra del QR ”, sostuvo.
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