“Se acabaron las consideraciones”: el arriesgado plan de Belgrano para dejar tierra arrasada al enemigo que le pisaba los talones
Siempre fue de aquellos que defendían proyectos adelantados para su época o protagonista de empresas imposibles.
A sus 41 años, Manuel Belgrano debía reorganizar el ejército, levantarle la moral y prepararlo para hacer frente a un ejército enemigo de unos tres mil hombres que ya se habían adueñado de Potosí y Chuquisaca, y que amenazaba con sobrepasar la frontera norte.
El 20 de junio de 1811 la estrepitosa derrota de Huaqui había provocado la pérdida del Alto Perú.
El panorama no era para nada halagüeño.
Para levantar el ánimo de los hombres, el 25 de mayo de ese año hizo bendecir por el cura Juan Ignacio Gorriti, capellán del ejército, la bandera que había creado en las barrancas del río Paraná a comienzos de ese año.
Con conocimientos militares adquiridos a los golpes en los campos de batalla, el ejército que encontró luego de que Juan Martín de Pueyrredón le pasase el mando en la Posta de Yatasto era un conglomerado de casi un millar de hombres, de los cuales una tercera parte estaba herida, mal vestida y peor armada.
Solo contaban con 580 fusiles, 215 bayonetas, 21 carabinas y 34 pistolas.
Debía además lidiar con sus problemas de salud: sufría de reuma, tenía una fístula en un ojo y padecía problemas digestivos , se indigestaba con facilidad y en el norte tuvo la mala suerte de contraer paludismo.
En noviembre del año anterior ofreció desprenderse de la mitad de su sueldo , “siéndome sensible no poder hacer demostración mayor, pues mis facultades son ningunas y mi subsistencia pende de aquél, pero en todo evento sabré también reducirme a la ración del soldado, si es necesario, para salvar la justa causa que con tanto honor sostiene Vuestra Excelencia”.
Organizó la infantería en dos batallones, el 6°, el Cazadores del Perú y el cuerpo de Pardos y Morenos; unió a los Dragones y a los Húsares de la Patria y armó la Caballería Provisional del Río de la Plata.
Además, al mando de Eustoquio Díaz Vélez , su segundo comandante de 29 años, formó el Escuadrón de caballería Patriotas Decididos compuesto por unos 200 voluntarios jujeños , en edades que iban de los 16 a los 35 años.
Completaban ese ejército unos 60 jinetes de la Partida de Observación a cargo de Martín Miguel de Güemes .
Creó una compañía de Guías, un hospital y un tribunal militar.
La artillería era muy limitada y suplió la falta de bayonetas con lanzas.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.