Un versus con historia previa: Tamara Paganini y Sol Abraham definieron el mano a mano de Gran Hermano Generación Dorada
La noche del lunes 24 de agosto en Gran Hermano Generación Dorada tenía un final cantado desde días antes.
Las semanas de convivencia habían dejado una grieta demasiado profunda entre dos participantes, y el público sabía que el mano a mano de la 27° gala de eliminación iba a ser uno de los más cargados de historia de la edición .
Dos mujeres que hicieron historia en distintos momentos del reality de Telefe quedaron frente a frente, y solo una podía seguir.
Pero antes de llegar al versus, la gala tuvo su propio recorrido.
El conductor Santiago del Moro fue liberando participantes de la placa de a uno, con los porcentajes que el voto telefónico había ido acumulando.
La primera en quedar a salvo fue Luana Fernández , con apenas el 0,1% de los votos.
Tras ella, Mariela Prieto salió con el 0,3%.
El turno de Pincoya llegó después, con el 0,7%, y cerró esa primera ronda Yipio , que se salvó con el 1,3%.
Con cada nombre leído, la tensión en la casa fue subiendo de temperatura.
Porque lo que se venía no era una eliminación más.
Quedaban dos participantes en placa, y entre ellas había una historia acumulada de semanas: acusaciones cruzadas, gritos, un episodio con presuntos escupitajos y una escalada de conflictos que había obligado más de una vez a la producción a estar atenta.
Tamara Paganini y Solange Abraham iban a definir quién se quedaba y quién se iba.
La semana previa al versus había sido un anticipo de lo que estaba por resolverse.
Paganini protagonizó fuertes cruces con Sol, con Pincoya y con Danelik Galazán en una seguidilla de enfrentamientos que incluyó insultos directos y provocaciones de ida y vuelta.
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