Nacer y crecer en la cárcel: cómo viven los chicos que acompañan a sus madres presas
En los penales bonaerenses el encierro tiene caras que no cometieron ningún delito .
Son bebés y niños de hasta cuatro años que crecen junto a sus madres presas, dentro de las mismas unidades penitenciarias donde ellas cumplen sus condenas.
Hoy, en la provincia de Buenos Aires, son 38 los chicos que se despiertan cada mañana dentro de una cárcel.
La Unidad Penitenciaria N° 33 de Los Hornos, en La Plata, concentra la mayor parte de esa realidad: 36 de esos 38 chicos viven allí.
Es uno de los pocos penales femeninos del país que cuenta con pabellones especiales diseñados para la maternidad.
Los dos niños restantes están alojados en una unidad de Florencio Varela.
Telenoche recorrió el penal para retratar un día a día donde los pasillos grises conviven con paredes pintadas de rosa, juguetes y plazas de juegos.
La vida de estos niños intenta imitar la rutina de cualquier chico en libertad.
De lunes a viernes, de 8:00 a 12:30, los chicos asisten al jardín de infantes.
El traslado es casi un ritual: una camioneta del Ministerio de Justicia recorre cada uno de los cinco pabellones especiales para buscar a los alumnos.
Los chicos que viven en la cárcel junto a sus madres intentan mantener una rutina similar a la de cualquier niño en libertad. (Foto: Telenoche).
A diferencia del régimen común de una cárcel de mujeres, en estos pabellones las puertas de las celdas individuales nunca se cierran durante el día por cuestiones de seguridad y cuidado de los chicos.
A las 18:00 se clausura el acceso a los patios y a las 22:00 termina el tiempo permitido para permanecer en el sector común del pabellón .
A partir de esa hora, estar en la celda es obligatorio hasta la mañana siguiente.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en tn.com.ar — el contenido pertenece a TN - Todo Noticias.