Miami impulsa un campo de amarres en Virginia Key y abre un conflicto entre remeros y navegantes por el uso del Marine Stadium
La ciudad de Miami impulsa la tramitación de permisos para instalar un campo de amarres en la dársena del histórico Miami Marine Stadium , en Virginia Key .
El objetivo declarado es ordenar el uso náutico del área y habilitar un sistema de amarre controlado con capacidad operativa de hasta 75 embarcaciones , un cambio que reabrió objeciones vecinales por su impacto sobre el ambiente y sobre un corredor acuático clave para el remo.
Según Miami Herald, el expediente contempla una intervención sobre una cuenca de 18 hectáreas mediante la colocación de 195 anclas de hormigón.
La ciudad estimó un costo de USD 450.000 para el diseño y la obtención de permisos, y de USD 2 millones para la construcción.
La propuesta se discute en un momento de alta presión sobre la isla.
En una votación reciente, los electores de Miami aprobaron un operador para gestionar eventos en el Marine Stadium e invertir hasta USD 10 millones en su restauración.
Además, en noviembre deberán definir un arrendamiento de largo plazo para remodelar una propiedad de 27 acres en el lado oeste del cayo, mientras el condado se dispone a considerar una renovación de USD 100 millones del antiguo predio del Seaquarium.
Entre los usuarios más activos del espejo de agua están remeros y practicantes de botes dragón, que entrenan desde hace décadas en la dársena, sobre todo al amanecer y al atardecer.
En ese grupo surgió una de las críticas centrales: la falta de instancias de consulta con la comunidad antes de que el proyecto avanzara en su fase administrativa.
Reclamos de los remeros y pedido de pausa para abrir la consulta Leah Kinnaird, integrante del equipo de sobrevivientes de cáncer de mama Save Our Sisters, expuso su rechazo ante la Junta Asesora de Virginia Key.
“Básicamente, nos dejaría sin negocio”, dijo, al advertir que el campo de amarres pondría en riesgo su actividad.
Kinnaird y otros remeros solicitaron que el municipio suspenda el proceso para que más vecinos y organizaciones puedan opinar.
El lunes, Friends of Biscayne Bay comenzó a difundir una petición con objeciones vinculadas al daño sobre praderas marinas, el desplazamiento de deportistas y el efecto de obras que podrían ocurrir en paralelo en el cayo.
Peter Ehrlich, presidente de la junta asesora, dijo al medio que desconocía el grado de avance del plan hasta que Kinnaird lo llevó al organismo semanas atrás.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.