Agustín Salvia: “Ni el Estado ni el mercado ofrecen oportunidades suficientes para que los jóvenes progresen”
Para que un joven consiga trabajo o sostenga sus estudios, ¿alcanza con que se esfuerce? Para Agustín Salvia, no.
El director del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA sostiene que las condiciones en las que les toca crecer son tan importantes como el mérito que hacen para progresar .
Tener padres con trabajos estables, adultos que acompañan, una red de vínculos y alguien capaz de acercar una oportunidad puede marcar una diferencia decisiva.
No porque el esfuerzo no importe, sino porque no todos los jóvenes empiezan la carrera desde el mismo lugar .
Esa es una de las principales conclusiones del informe Juventudes desiguales: la exclusión va más allá del estudio y el trabajo , elaborado por el Observatorio para Vidas Desiguales , una iniciativa de Fundación LA NACION.
El estudio muestra hasta qué punto el origen social condiciona las posibilidades de estudiar, trabajar y construir autonomía.
Para los jóvenes, dice Salvia, hay más de una Argentina: una integrada, donde estudiar y trabajar todavía forman parte de un proyecto de vida; una clase media en la que el esfuerzo educativo convive con la frustración de no encontrar una inserción laboral acorde; y un tercio de jóvenes pobres para quienes estudiar durante muchos años puede ser un lujo difícil de sostener.
En esta conversación, Salvia explica cuánto pesan la familia, los vínculos y el azar en las trayectorias de los jóvenes, cuestiona la etiqueta “Ni Ni” y plantea qué deberían hacer el Estado y las empresas para ampliar las oportunidades de quienes nacen en los sectores más vulnerables. —¿Cuánto influyen las condiciones de origen en las posibilidades de que un joven progrese? —Tienen un papel determinante en los procesos de inclusión y movilidad social.
El paso a la vida adulta no ocurre en igualdad de condiciones.
Cada joven llega a ese momento con una mochila distinta de capital económico, social y cultural. —¿Qué rol juega el esfuerzo individual? —Importa, pero sobre una base desigual.
Muchos jóvenes logran progresar gracias a su mérito, pero también apoyados en los recursos, vínculos y oportunidades que recibieron.
Existen casos de jóvenes de sectores muy vulnerables que consiguen salir adelante.
Ahí aparece el esfuerzo personal, sin duda.
Pero también aparece otro factor que solemos olvidar: la suerte. —¿Cómo se manifiesta esa suerte? —Tiene que ver con encontrarse con una oportunidad concreta: un contacto que acerca un trabajo, una escuela que flexibiliza una situación compleja, alguien que abre una puerta.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.