El Banco Central hizo en agosto la menor compra mensual de reservas en lo que va del año
Agosto cierra como el mes en que el Banco Central (BCRA) compró la menor cantidad de reservas en lo que va del año.
Es un dato que coincide con el aumento de la demanda privada de dólares y con el pedido de una exreferente del FMI para que el dólar pueda moverse con mayor flexibilidad —tras haber dejado huellas sobre el accionar del organismo para contenerlo a fines de julio—, con el objetivo de mejorar la credibilidad del sistema de flotación entre bandas y ampliar las posibilidades de acumular reservas.
La entidad que conduce Santiago Bausili, pese a haber mejorado en los últimos días su cosecha compradora por intervenciones sobre el mercado y haber sumado este lunes otros US$46 millones, terminó adquiriendo US$768 millones en el mes: es un monto 64,5% inferior al que había sumado en julio y 33,3% menor que el saldo mensual más bajo acumulado hasta entonces en el año, registrado en enero, cuando se alzó con US$1158 millones.
Y es, por lejos, el menor resultado mensual del año desde que lanzó su programa de acumulación de reservas para, se suponía, remonetizar la economía.
Ese segundo propósito, sin embargo, se mantiene en pausa hasta este lunes —la base monetaria sigue en 4,3 puntos del PBI—, mientras el programa continúa concentrado en objetivos cambiarios y antiinflacionarios.
El cambio de velocidad en las compras oficiales no es casual.
El mercado dejó de ofrecerle al BCRA el mismo volumen de dólares que le permitía comprar masivamente sin generar tensión sobre el precio.
Y a medida que la demanda se fortaleció, la autoridad monetaria fue reduciendo su participación para evitar que sus propias compras agregaran presión alcista sobre el tipo de cambio.
La consecuencia es visible: agosto combinó la menor compra de reservas del año con un dólar que finalmente logró perforar el techo informal de $1500 que el Gobierno había intentado defender durante buena parte del mes.
La señal llega, además, cuando desde Washington apareció una recomendación difícil de ignorar.
En diálogo con LA NACION , Gita Gopinath, exnúmero dos del Fondo Monetario Internacional y actual profesora de Economía, sostuvo que “hay que permitir que el tipo de cambio se mueva de manera más flexible” .
Y agregó un punto particularmente relevante para la discusión argentina: esa flexibilidad puede convivir con una mayor acumulación de reservas, porque el país necesita un colchón propio para enfrentar episodios de volatilidad , al no haber logrado acceso al mercado global de capitales.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación Economía.