El desafío que ayuda a calmar la mente y mejorar el ánimo: sólo necesitás 7 días y una decisión
El cerebro tiende a prestar más atención a las experiencias negativas que a las positivas.
Muchas veces un comentario crítico sobre nuestro desempeño laboral queda más presente en la memoria que un halago o un reconocimiento por el trabajo realizado.
Hay situaciones en la vida cotidiana que nos llevan a la queja inmediata.
Esto puede generar una satisfacción momentánea, un alivio esperado durante todo el día, pero ¿qué sucede cuando esta queja se vuelve un hábito? Según explica Sabrina Romanoff , psicóloga y miembro del Consejo Asesor de Salud de Forbes, en una entrevista con Real Life : “Quejarse trae aparejado el atractivo de que, al hablar de tus problemas, de algún modo estás tomando medidas al respecto” .
Sin embargo, la especialista aseguró que darle vueltas al asunto no necesariamente ayuda a modificarlo. ¿Por qué nos cuesta tanto dejar de quejarnos? A pesar de que el hábito de la queja puede parecer común a muchas personas, hay una explicación psicológica para todo esto .
Según Sanam Hafeez , neuropsicóloga y directora de Comprehend the Mind, “ el cerebro naturalmente presta más atención a lo que sale mal .
Por eso, recordar una crítica o un momento desagradable resulta más fácil que recordar un elogio recibido el día anterior” Cuando una persona escucha nuestras quejas y coincide con nosotros, sentimos que nuestra reacción tiene sentido.
Expresar lo que nos preocupa genera un cierto control frente a la situación que nos supera.
Si esto sucede una vez cada tanto, no significa un problema.
Ahora bien, cuando el desahogo se convierte en un circuito repetitivo , dejamos de buscar soluciones y mantenemos nuestra atención en lo negativo e ignoramos cualquier manera de solucionarlo .
De acuerdo con la neuropsicóloga, esta dinámica puede hacer que las dificultades parezcan más grandes y permanentes de lo que son .
A su vez, repetir los pensamientos negativos puede incrementar la ansiedad y alimentar una percepción de impotencia , incluso cuando existen alternativas para actuar.
Es importante reconocer cuándo necesitamos desahogarnos y cuándo lo hacemos por costumbre (Imagen ilustrativa generada con GeminiAI) ¿Qué beneficio trae no quejarse por siete días? De acuerdo con Romanoff, quejarse puede generar sentimientos de impotencia y desesperanza : Esto se manifiesta, por ejemplo, en una creencia psicológica que lleva a pensar que los resultados escapan a nuestro control.
Para revertir este efecto, de forma paulatina, las expertas recomiendan comenzar con la tarea de no quejarse por siete días .
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