Tres de las películas más esperadas del otoño, en tela de juicio por sus constantes retoques: ¿significa eso que serán malas?
Algunas de las películas más esperadas del año, y que todavía no se han estrenado, han sufrido constantes retoques (’reshoots’) durante su proceso de producción, no han sido seleccionadas en ningún gran festival internacional , como suele ser habitual y muchos de sus aspectos han estado dominados por un clima de incógnitas . ¿Significa eso que serán malas películas ? Se trata en concreto de tres grandes títulos como son El precio de la red , secuela de La red social , de Aaron Sorkin, Cliff Booth , el ‘spin-off’ de Érase una vez en Hollywood , de David Fincher, y Artificial , la controvertida película de Luca Guadagnino sobre OpenIA que fue cancelada por Amazon.
En el caso de El precio de la red , la publicación IndieWire asegura que hubo nuevas filmaciones de material, pero que duraron solo dos o tres días y que consistieron en planos de apoyo y en repetir una escena de Mikey Madison , que interpreta a la filtradora de Facebook Frances Haugen , para aclarar un tramo de una narración compleja con saltos temporales.
Interpretaciones apresuradas La reacción en redes sociales llegó antes que los propios detalles.
Cuando en junio se difundió el avance de la secuela, parte del público lo interpretó como la confirmación de que la película decepcionaría sin el contrapeso de Fincher a un guion firmado por Aaron Sorkin .
En julio, la presencia de Madison en Vancouver para esos retoques alimentó una segunda conclusión: si la película aspiraba a estrenarse en el Festival de Venecia a comienzos de septiembre, volver a rodar seis semanas antes solo podía significar problemas.
Finalmente, no se encuentra en la programación.
En ese sentido, IndieWire rebate esa cadena de deducciones con un argumento sencillo: la mayor parte de las grandes películas han pasado por fotografía adicional, ya fuera extensa o menor.
Para el medio, el mero hecho de que existan retoques no demuestra nada salvo un intento de mejorar el resultado final.
La publicación distingue entre dos situaciones.
Una es la reestructuración profunda para salvar un proyecto, con ‘reescrituras’ amplias del guion; otra, mucho más habitual en la fase final de ‘posproducción’, consiste en buscar planos concretos para afinar el montaje .
Los estudios, añade, suelen asumir ese gasto extra cuando creen que tienen entre manos un posible éxito.
En E l precio de la red , además, esos retoques contaron con el respaldo del presidente de Sony, Tom Rothman .
Según el medio, la estructura de la película recuerda a la de La red social , lo que explica la necesidad de reforzar la claridad de una narración fragmentada.
El caso de ‘Artificial’ La misma lógica se ha aplicado a Artificial , la película de Luca Guadagnino sobre OpenAI .
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.