Soja “táctica” y “fusariosis” en el trigo: nuevas palabras y problemas del campo ante el fenómeno de El Niño
Cada campaña gruesa empieza con una lectura del cielo, y esta vez esa lectura tiene nombre propio.
La presencia de El Niño ya condiciona las decisiones de los productores de la región núcleo, que ajustan fechas, densidades y variedades para llegar a la siembra de soja con la menor exposición posible a un eventual exceso de agua.
Al mismo tiempo, el trigo atraviesa una etapa decisiva del ciclo y obliga a mirar con atención otro tipo de riesgo, más vinculado a la sanidad que a la implantación.
Ese es el panorama que describe la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) en su último informe semanal sobre la zona núcleo.
El documento recoge las estrategias que técnicos y asesores de distintas localidades preparan para la oleaginosa y, en paralelo, el estado del cultivo de invierno, donde una enfermedad concentra las preocupaciones.
La entidad utiliza el término “soja táctica” para referirse al conjunto de cambios en el manejo que apuntan, según el informe, a “minimizar los problemas, sobre todo a la siembra, y maximizar los kilos en cada lote”.
La idea de fondo es que un año con más agua puede ser favorable.
El pronóstico inmediato forma parte de esa ecuación.
El consultor Alfredo Elorriaga , citado en el informe, advirtió que “El Niño potencia las lluvias, pero otros condicionantes moderan su impacto en la región núcleo”.
El experto explicó que en los últimos días un sistema de alta presión sobre Santa Cruz favoreció una circulación fría del sudoeste, “no intensa pero si persistente”, que frenó el ingreso de aire cálido y húmedo desde el norte.
Un 2% más de área, pero con límites La primera estimación de la BCR marca una intención de siembra de soja de 4,5 millones de hectáreas en la región núcleo, un 2% más que en la campaña anterior.
Según el informe, el aumento responde a pequeños cambios que privilegian a la oleaginosa frente a cultivos sensibles al agua, como el girasol, o en retirada en la zona, como el maní y el sorgo.
La entidad aclara que el área proyectada sigue por debajo del promedio de los últimos 15 años, de 5,2 millones de hectáreas, en línea con una tendencia que cumple una década.
Cinco ajustes para sembrar con lluvias El primer cambio “táctico” es el calendario.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae Economía.