A una semana del terremoto de magnitud 7,4 en Colombia, el país pasó de la incertidumbre a la destrucción: así se vivieron las primeras horas
A las 7:34 de la mañana del lunes 10 de agosto de 2026, la placa de Nazca liberó su energía acumulada a 103 kilómetros de profundidad bajo la pequeña localidad de San José del Palmar, en el departamento del Chocó.
Lo que vino después duró entre 90 segundos y dos minutos y una semana después, son 287 muertos, 4.147 heridos, 194 personas aún desaparecidas y las cifras siguen cambiando.
El Servicio Geológico Colombiano lo catalogó como el sismo de mayor magnitud registrado en el país en toda su historia.
Su director, Julio Fierro Morales, lo definió como “el sismo que se ha sentido más fuerte en la última década en Colombia”.
La última referencia comparable era el terremoto de magnitud 7,2 del 23 de noviembre de 1979, también en esa misma zona del Pacífico colombiano.
Los primeros 60 minutos: confusión, polvo y silencio En Bogotá el movimiento se sintió prolongado, generó susto, pero sin consecuencias.
En el occidente del país, en cambio, fue devastador.
Las primeras publicaciones en redes sociales llegaron antes que cualquier reporte oficial: edificios colapsados, iglesias destruidas, personas en la calle.
Durante la primera hora nadie sabía la magnitud real .
Se habló inicialmente de un sismo de 6,4.
Después de una hora, las autoridades confirmaron la magnitud real: 7,4.
El primer video que se volvió viral mostró una cuadra entera de viviendas destruidas en el centro de Pereira, capital de Risaralda.
Personas arrodilladas sobre el asfalto, escombros desbordados en las calles, una densa nube de polvo levantándose sobre la ciudad.
Alarmas y sirenas retumbaban sin que nadie supiera adónde ir.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.