Jaime Saavedra, del Banco Mundial: “Hay un riesgo grande de tener estudiantes dependientes de la IA”
Los resultados de las pruebas PISA pusieron en evidencia el impacto de la inteligencia artificial (IA) en el aprendizaje: menos esfuerzo cognitivo y resultados más pobres. ¿Cómo evitar que el uso de la IA acabe deteriorando la capacidad de los estudiantes? La clave está en no eliminar el esfuerzo, dice Jaime Saavedra, director de Desarrollo Humano para América Latina del Banco Mundial , en una entrevista con LA NACION tras el Congreso Internacional de Educación , que se realizó en San Luis y que reunió a unos 6000 docentes y 25 especialistas internacionales.
El encuentro puso el foco en cómo la IA está transformando la educación y las decisiones pedagógicas, y fue organizado por el Ministerio de Educación de San Luis, con el apoyo de la Fundación Varkey.
“Hay un riesgo grande de tener estudiantes dependientes de la IA.
Eso pone en riesgo su aprendizaje.
El aprendizaje requiere esfuerzo; tiene que ser entretenido y estimulante, pero nunca es algo fácil.
Si no hay un proceso de esfuerzo, equivocación, retroalimentación y corrección, no se aprende nada ”, dice Saavedra.
“Hay que evaluar consistentemente; es un error no hacerlo, porque todos los niños tienen la capacidad de aprender si se les exige y se los apoya.
Hay que exigir mucho, porque el aprendizaje requiere esfuerzo”, sostiene, y agrega que los padres deben volverse socios activos del proceso de aprendizaje de sus hijos y trabajar junto con la escuela para asegurarse de que sus hijos estén aprendiendo lo que se espera de ellos y, a la vez, saber si están motivados para aprender.
“Eso es lo que vemos en las sociedades exitosas: familias que efectivamente se sienten copartícipes del aprendizaje” , apunta. ― ¿Qué nos dicen los resultados de PISA? ― Lamentablemente, en la región hemos tenido, como en todo el mundo, en realidad, una reducción en los niveles de aprendizaje tanto en matemáticas como en lectura y ciencias.
Solamente hay un par de países en los cuales se vieron resultados positivos: El Salvador y Costa Rica, con mejoras pequeñas en Lectura y Matemática, y más claras en Ciencias.
Crecimientos no muy grandes, pero por lo menos están yendo en la ruta correcta.
En todo el resto de la región se replicó lo que vimos en el resto del mundo, incluyendo los países ricos: un deterioro de los aprendizajes.
América Latina ya estaba, incluso antes de la pandemia, en una crisis de aprendizajes.
Más de la mitad de los chicos no tenían el nivel de comprensión lectora mínimo.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.