SEDISA advierte de ineficiencias en el circuito CAR-T que alargan el proceso por encima de los 45 días
La Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA) ha presentado este miércoles el 'Consenso del modelo organizativo del proceso de terapias CAR-T', en el que se identifican una serie de ineficiencias que alargan el proceso de administración al paciente por encima de los 45 días en la práctica, lo que supone un mínimo de siete días más respecto a la duración estimada en el modelo de referencia.
El documento, desarrollado con la colaboración de Gilead, es resultado del trabajo de un grupo multidisciplinar de 12 profesionales que han elaborado un diagrama del itinerario del paciente candidato a terapia CAR-T, desde su identificación hasta el primer mes posterior a la infusión.
El resultado, plasmado en mapas de proceso, ha sido validado por seis hospitales de referencia a nivel nacional.
El consenso estructura el circuito de referencia, según el proceso ordinario, en seis grandes etapas.
En concreto, empieza por la identificación del paciente y valoración diagnóstica hasta la aprobación por el Comité CAR-T del hospital, una etapa para la que estima siete días, y continúa con la validación externa por los comités autonómico y nacional (6 días).
Tras ello, se lleva a cabo la preparación y coordinación logística de la aféresis (1-3 días); fabricación del producto CAR-T (19 días); preparación clínica y coordinación interna hasta la infusión (1-5 días); y monitorización post-infusión y detección precoz de toxicidades (1 mes).
La duración total del proceso se estima en 38 días.
Sin embargo, el consenso detecta una serie de ineficiencias en cada fase, junto con la falta de coordinación global del circuito, que pueden llevar a elevar este tiempo por encima de los 45 días, lo que repercute en el acceso del paciente a la terapia.
BARRERAS IDENTIFICADAS En cuanto a las barreras identificadas, se centran en tres ámbitos, administrativo, operativa clínica y coordinación y sistema.
Sobre el primero, apunta a la variabilidad en las aprobaciones autonómicas y nacionales, así como al exceso de informes y registros duplicados entre plataformas y firmas administrativas que retrasan el proceso.
En la operativa clínica señala la falta de disponibilidad de recursos clave, complejidad de la aféresis y roles profesionales no siempre definidos, mientras que en la coordinación y el sistema advierte de múltiples plataformas no interoperables, dificultades de coordinación con las compañías farmacéuticas y falta de trazabilidad y visibilidad del paciente a lo largo del circuito.
El análisis realizado demuestra que, sin modificar el circuito asistencial, es posible reducir de seis a tres días el tiempo de validación por los comités autonómico y nacional, y de cinco a un día el tiempo entre la entrega del producto CAR-T y la infusión.
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