España va camino de convertirse en un desierto: “Como país no podemos renunciar a las renovables porque nos ha tocado la lotería y es la gran oportunidad del siglo XXI”
España es el epicentro de la crisis climática en Europa.
Solo hace falta observar los fenómenos ocurridos en los últimos años dentro de nuestro país para darse cuenta de ello: olas de calor cada vez más intensas y persistentes, grandes incendios forestales que queman decenas de miles de hectáreas, lluvias torrenciales seguidas de largos periodos de sequía...
De hecho, la desertificación es una grave pesadilla que se cierne sobre la geografía española: casi el 75% de nuestro territorio corre el riesgo de convertirse en un desierto .
Esta emergencia climática que amenaza con transformar España en un lugar inhabitable, sin embargo, puede ser una oportunidad para colocarnos en la vanguardia de la modernización mundial y liderar la revolución verde necesaria para evitar las peores consecuencias del cambio climático.
Para ello, la política será fundamental, pues de ella depende que nuestro país acelere, se quede estancada o incluso retroceda en la descarbonización.
Emilio Santiago, antropólogo e investigador del CSIC, y Héctor Tejero, bioinformático y responsable de Salud y Cambio Climático del Ministerio de Sanidad, abordan esta cuestión en su recién publicado libro, España contra el desierto (Arpa, 2026), en el que afirman que la prosperidad ecológica es posible.
Sobre esta cuestión ahondan en una entrevista con Infobae .
Aprovechar nuestra riqueza solar España tiene las condiciones geográficas perfectas (en cuanto a radiación solar y potencial eólico) para producir “la energía limpia y barata que necesita una Europa descarbonizada”.
Impulsar de una forma más acelerada las energías renovables podría permitirnos dejar de ser “la huerta de Europa”, lo que está afectando a los recursos hídricos del país, y convertirnos posiblemente en “la batería o la fábrica de Europa”.
“Lograríamos enfrentar el que es el mayor problema ecológico estructural de España, que es el déficit hídrico , que se va a incrementar con los escenarios de calentamiento global que se prevén para las próximas décadas”, explica Santiago.
Además, “mejoraría mucho la competitividad económica del país” al poder prescindir de las grandes importaciones de combustibles fósiles que no poseemos.
Para el campo también podría ser una oportunidad, pues permitiría una mayor diversificación y una menor dependencia del regadío , que Tejero señala que actualmente “es el único sector del mundo rural que genera valor” y que “es insostenible tal y como estamos por el cambio climático”, pues “estamos vaciando los acuíferos y encima nos dirigimos a un escenario de menos lluvias”.
“No proponemos que la agricultura desaparezca, sino que se transforme”, matiza.
El territorio español es suficientemente extenso para que la instalación de renovables sea compatible con otros usos extensivos.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.