Ordenaron la detención inmediata del secretario judicial que usó una causa narco para espiar a su esposa por celos
El Tribunal Oral Federal de Corrientes dispuso la inmediata detención de Pablo Carlos Molina , exsecretario del Juzgado Federal N° 1 de esa provincia, con el objetivo de que comience a cumplir de manera efectiva la pena de cuatro años de prisión que se le impuso por haber ordenado el espionaje ilegal de los teléfonos de su esposa y del exnovio de la mujer.
La medida judicial se dictó este lunes, luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación desestimara el último recurso de la defensa, lo que otorgó firmeza definitiva a la sentencia condenatoria.
Según se desprende de la resolución, a la que accedió Infobae , el tribunal correntino encomendó la captura de Molina a la Gendarmería Nacional, fuerza de seguridad que deberá localizar al condenado en su último domicilio registrado en la provincia del Chaco.
Según lo dispuesto por los magistrados Ruben David Osca Quiñones , Fabián Gustavo Cardozo y Jorge Gallino , el ex funcionario judicial permanecerá alojado de forma provisoria en una dependencia de Gendarmería hasta que se concrete su posterior traslado a una cárcel común del Servicio Penitenciario Federal.
La causa penal contra el exsecretario se inició a partir de un hallazgo fortuito ocurrido el 15 de marzo de 2019 .
Para ese momento, Molina ya había dejado la secretaría y estaba detenido por otra causa, en la que se investigó su participación en una asociación ilícita que operaba dentro del Juzgado Federal N° 1 de Corrientes, junto al exjuez Carlos Vicente Soto Dávila , destinada a favorecer a narcotraficantes.
Es así que en 2019 se realizó un relevamiento de expedientes y efectos secuestrados.
Un empleado del juzgado entregó a la secretaria subrogante 28 discos que contenían grabaciones de comunicaciones telefónicas interceptadas .
Estos soportes digitales se encontraban guardados en el despacho que había ocupado Molina antes de ser apartado de sus funciones.
Al analizar los discos, detectaron que llevaban un rótulo con el número de oficio 178/13, correspondiente a una causa por narcotráfico del año 2013.
Sin embargo, al cotejar los registros, se constató que las líneas telefónicas grabadas no pertenecían a los sospechosos de ese expediente, sino a Carolina Etel Codutti , esposa de Molina, y a Norberto Fabián Sucatzky , un allegado de la mujer y exnovio de la adolescencia.
Pablo Molina sospechaba que su pareja le estaba siendo infiel.
Ante la evidente discrepancia, el juez subrogante Juan Carlos Vallejos ordenó labrar un acta y delegó la investigación en el Ministerio Público Fiscal.
Celos y espionaje La investigación determinó que las intervenciones telefónicas se realizaron entre el 18 de septiembre y el 1 de octubre de 2014.
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