Ocho interrogantes detrás del programa de aviones F-16 que el Gobierno no responde
RÍO CUARTO.— Dos aviones supersónicos F-16 despegan del Área Material de Río Cuarto, Córdoba, y recorren cientos de kilómetros a miles de metros de altura.
Minutos después sobrevuelan la ciudad de Buenos Aires , por el Estadio Monumental de River en Núñez , luego hacia la Costanera Norte y al Aeroparque Jorge Newbery.
Finalmente llegan al Obelisco y emprenden la vuelta al norte.
El fuerte estruendo llama la atención de quien se encuentra en territorio porteño.
El inusual evento de demostración de la flamante compra a Dinamarca se dio en el marco del aniversario 114 de la Fuerza Aérea Argentina .
Dos semanas antes, LA NACION visitó el lugar que aloja a estos seis de los 24 cazas adquiridos.
Dentro de un hangar 3, y bajo estrictas medidas de seguridad y confidencialidad , este diario recorrió las instalaciones sin poder tomar imágenes.
Se abrieron las puertas y en medio del atardecer de invierno entraron, de reversa, los seis aviones.
Una gigante bandera argentina colgada en el lugar recibió el último rayo de sol.
En el enorme depósito gris con techos altos funcionan talleres, computadoras, tecnología e incluso aparatos de inteligencia .
También se reciben todos los repuestos necesarios para los próximos cuatro años.
Su interior es secreto al público y hay distintas habitaciones.
Una de ellas es la sala de briefing (donde se analizan vuelos y operaciones).
En otra hay un simulador (los pilotos practican cuatro veces más ahí que en el aire) para aparentar emergencias de los cazas y posibles amenazas al país.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.