Un escudo para blindar tu tiempo
Tu agenda del último mes es el documento más honesto sobre tus prioridades.
Ni lo que planificaste, ni la intención que tenías.
Lo que hiciste (y lo que no) con las horas de cada una de estas últimas semanas es información que no podés ignorar, porque ahí está lo que ganó por encima de otras tantas cosas, ya sea porque lo elegiste o porque lo “atajaste”.
Durante años creí que aplicar herramientas alcanzaba para organizar el tiempo: una app, una matriz, un método de bloques.
Pero de poco importan si antes no decidimos qué merece, de verdad, un lugar.
Encima, emerge lo urgente, que casi nunca coincide con lo importante.
No espere, itere Alguien te pide “15 minutos para consultarte algo” o aparece una reunión que se agenda sola y cuando mirás tu calendario, la semana “se llenó” sin que hayas tenido registro de cómo ocurrió.
Un informe de Microsoft WorkLab sobre “la jornada infinita” detectó que quienes trabajan con sus herramientas son interrumpidos, en promedio, cada dos minutos por una reunión, un mail o una notificación.
Y que la mitad de las reuniones cae entre las 9 y las 11 y entre las 13 y las 15, las franjas en las que el cerebro rinde mejor, así las horas más valiosas del día suelen estar gobernadas por la agenda de otro.
Frente a eso, la neurocientífica Anne-Laure Le Cunff, investigadora del King’s College de Londres, propone una práctica que llama timeshielding , algo así como “escudo de tiempo para blindar la agenda”.
Se trata de identificar las prioridades al comienzo de cada semana y de reservarles bloques.
Pero acá está lo novedoso: esos bloques no vienen con una lista de tareas asignada.
Uno protege tiempo para investigar, leer, explorar, pensar o incluso no hacer nada.
No es lo mismo que el timeboxing , donde a cada franja le corresponde una tarea fija.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.