Crashgate, el mayor escándalo de la F1: cuando el jefe de Colapinto ordenó a su piloto chocar a propósito para ganar el campeonato
El 28 de septiembre de 2008, la Fórmula 1 corrió por primera vez de noche.
Singapur estrenaba su Gran Premio en las calles iluminadas de Marina Bay.
Entre los muros que delimitaban la pista, un error podía terminar en un golpe contra las barreras.
Y un accidente podía cambiar el destino de la carrera.
Esa temporada, Fernando Alonso había regresado a Renault después de un año de tensiones en McLaren con su compañero, el entonces debutante Lewis Hamilton.
En 2007, ambos habían perdido el campeonato frente al finlandés Kimi Räikkönen, de Ferrari.
Ahora, el español volvía a trabajar con Flavio Briatore, el jefe con quien había conquistado sus dos títulos mundiales.
Pero aquella noche Alonso largaba desde el puesto 15, lejos de los primeros y de cualquier promesa de victoria.
En la vuelta 12, Alonso entró a boxes para cargar combustible y cambiar neumáticos.
Cuando regresó a la pista, estaba último.
Dos vueltas después, el otro Renault, conducido por Nelson Piquet Jr., perdió el control a la salida de la curva 17 y golpeó contra las barreras.
El auto quedó destrozado, con restos esparcidos sobre el asfalto.
La carrera tuvo que ser neutralizada.
Salió el auto de seguridad.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.