Ceuta, el expediente de un “ataque híbrido” sin autor confirmado: qué haría falta para confirmar si Marruecos estuvo detrás o no
Entre 72.000 y 80.000 personas cruzaron la frontera hacia Ceuta los días 30 y 31 de julio, según las cifras que manejan distintas fuentes oficiales españolas.
A la izquierda y a la derecha del PSOE, afirman que la responsabilidad es evidente: fue un “ataque híbrido” de Marruecos.
Pero, desde el primer momento, el Gobierno de Pedro Sánchez se ha mantenido en la línea de resaltar la excepcionalidad de las relaciones con el régimen alauita y señalar a presuntas mafias de tráfico de personas.
El Ejecutivo siempre ha evitado señalar a Rabat.
Pedro Sánchez ha manifestado en numerosas ocasiones que, por salvaguardar las relaciones con el vecino africano y evitar una escalada innecesaria, trabajaría exclusivamente con “hechos probados” .
De encontrarlos —prometió en el Congreso—, se actuaría “en consecuencia”.
El presidente ha concedido, eso sí, que “la gendarmería (marroquí) permitió el cruce de frontera .
Y después lo controló. ¿A qué se debió la falta de control? ¿Hubo incapacidad o inacción ?”.
Sin embargo, establecer si existió, en efecto, incapacidad o inacción por parte de Marruecos —y, más allá de eso, determinar cualquier grado de responsabilidad por lo ocurrido— exige recorrer una cadena de pruebas que hoy parece seguir incompleta, tanto en el terreno como en el ciberespacio donde se gestó la convocatoria.
Una magnitud que exige facilitación, y una omisión que tiene nombre jurídico Lorenzo Gabrielli, investigador sénior del Grupo de Investigación Interdisciplinar sobre Inmigración de la Universidad Pompeu Fabra, sitúa los cruces informales hacia España dentro de un patrón de “por lo menos 30 años” en el Mediterráneo, agravado por la externalización del control migratorio hacia terceros países como Marruecos, algo que considera “en cierto modo sorprendente” y “bastante poco normal”.
Lo que no encaja en este patrón, señala, es la magnitud de las llegadas en un plazo tan corto; y que, dado “el tipo de control que Marruecos tiene sobre el territorio y de las personas”, le resulta difícil creer que el episodio ocurriera “sin que el Estado de Marruecos se haya dado cuenta”: se inclina por una facilitación pasiva —el “saber que esto está pasando y dejarlo pasar ”— más que por una instrucción activa.
Esa hipótesis coincide con lo que documenta el informe del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF), entregado en la Audiencia Nacional: la actuación de las fuerzas de seguridad marroquíes fue “cuando menos de total permisividad ”, sin “ninguna tentativa seria de tratar de reducir, dispersar o alejar a la masa de personas del perímetro fronterizo” durante los días 30 y 31 de julio.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.