Identifican cambios en el entorno de la médula ósea de utilidad para el mieloma múltiple
Pamplona, 18 ago (EFE).- Investigadores de la Universidad de Navarra han identificado cambios en el entorno de la médula ósea que podrían abrir nuevas vías para tratar el mieloma múltiple y han demostrado que el microambiente que rodea las células tumorales desempeña un papel clave en la progresión de este cáncer de la sangre.
El mieloma múltiple es un tipo de cáncer hematológico caracterizado por la proliferación descontrolada de células plasmáticas en la médula ósea.
A pesar de los avances terapéuticos de los últimos años y del aumento de la supervivencia de estos pacientes, la mayoría de ellos recae y hoy en día se considera una enfermedad incurable.
Por ello, es necesario avanzar hacia terapias más eficaces, indica en una nota el Cima de la Universidad de Navarra, cuyos investigadores y los de la Clínica Universidad de Navarra han identificado cambios en el entorno de la médula ósea que podrían desempeñar un papel clave en la progresión de esta enfermedad.
Según la investigadora Isabel Calvo, “la célula tumoral no actúa sola.
Está rodeada por un conjunto de células que crean un entorno propicio para su crecimiento y supervivencia.
Comprender cómo cambia este microambiente durante la progresión del mieloma múltiple es fundamental para diseñar nuevas estrategias terapéuticas”, explica.
El estudio ha analizado cómo evoluciona el microambiente de la médula ósea desde las primeras fases asintomáticas de la enfermedad, conocidas como gammapatía monoclonal de significado indeterminado (MGUS), hasta el desarrollo del mieloma múltiple activo.
"Nuestra investigación se ha centrado en dos tipos celulares clave del microambiente no inmune de la médula ósea: las células endoteliales, que forman los vasos sanguíneos, y las células madre mesenquimales, esenciales para la regeneración y el mantenimiento del tejido óseo", explican Itziar Cenzano y Miguel Cócera, co-primeros autores del trabajo.
Para estudiar estos cambios, el equipo ha combinado el análisis de muestras de pacientes con modelos preclínicos que reproducen la evolución natural de la enfermedad.
Gracias a técnicas de secuenciación de ARN unicelular, los investigadores han seguido la actividad transcriptómica de las células a lo largo de las distintas fases del mieloma.
“Nuestro trabajo muestra que las células endoteliales comienzan a presentar signos de estrés ya en las fases iniciales de la enfermedad.
Posteriormente, cuando el mieloma se desarrolla, estas células activan procesos que favorecen la formación de nuevos vasos sanguíneos, un proceso que facilita el crecimiento del tumor", dice Calvo.
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