La revolución de las terapias avanzadas en la salud ocular
La oftalmología vive una de las etapas de mayor innovación de las últimas décadas.
Nuevos medicamentos, tecnologías de diagnóstico y terapias génicas están cambiando el tratamiento de enfermedades que antes conducían a una pérdida progresiva de la visión y abren la puerta a alternativas cada vez más eficaces.
Durante el evento Health Innovators, organizado por El Cronista y la revista Apertura, Aníbal Francone, jefe de investigación de Charles Centro Oftalmológico, profundizó sobre los desarrollos que se llevan a cabo en el país y los estándares que sustentan los ensayos .
“Contamos con una unidad de investigación dedicada a enfermedades que no tienen tratamiento o que poseen alternativas que requieren una alta carga de visitas e inyecciones.
Buscamos probar terapias donde las personas deban asistir menos veces a la consulta y obtengan mejores resultados ”, explicó Francone.
El especialista señaló que los estudios abarcan distintas áreas, desde el desarrollo de nuevos fármacos hasta dispositivos médicos, aunque la mayor parte de la actividad actual se concentra en ensayos internacionales de fases II y III .
En estas instancias ya se evaluó previamente la seguridad de las moléculas y el objetivo es confirmar su eficacia en poblaciones más amplias antes de su eventual aprobación para uso masivo.
Criterios estrictos Los protocolos, explicó, siguen criterios muy estrictos definidos por los laboratorios patrocinantes y por los organismos reguladores.
Los pacientes son seleccionados según características específicas de cada enfermedad para garantizar que los resultados sean comparables entre los distintos centros que participan del estudio alrededor del mundo.
Un pilar que facilitó la evolución de los estudios en la retina es el avance en la tomografía de coherencia óptica (OCT).
Esta tecnología utiliza un láser de barrido sin radiación para realizar una reconstrucción tridimensional de la retina, permitiendo evaluar su estructura con precisión para monitorear la respuesta a los fármacos.
“Es casi como realizar una biopsia sin necesidad de extraer tejido”, ejemplificó Francone.
Esa capacidad para observar en detalle la evolución de la retina permitió acelerar el desarrollo de nuevas terapias , ya que los investigadores pueden medir con mucha mayor precisión el efecto de cada tratamiento y realizar un seguimiento objetivo de los pacientes.
Estas herramientas son fundamentales en el abordaje de patologías como el edema macular diabético, principal complicación en pacientes con diabetes que afecta al 20% de esta población y compromete la visión en personas laboralmente activas.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.cronista.com — el contenido pertenece a El Cronista.