Casi cuatro de cada diez chicos no pueden comprarse ropa en la Argentina
Casi cuatro de cada diez chicos no pueden comprarse ropa.
Es una de las caras más desgarradoras de la pobreza entre niños y adolescentes, según un relevamiento de la Universidad Católica Argentina (UCA) , que se complementa con otro número impactante sobre las carencias actuales: sin Asignación Universal por Hijo (AUH) y Tarjeta Alimentar, la cantidad de chicos indigentes sería el doble.
Además de los problemas económicos para los chicos, la pobreza e indigencia estructural en este segmento genera ansiedad, tristeza, problemas para socializar y hacer amigos, y dificultades para el aprendizaje en el colegio.
La UCA afirmó además que el empleo informal, los hogares monomarentales y el norte del país son actualmente el perfil de “mayor riesgo en la infancia” a la hora de pensar en el impacto de este flagelo en este segmento específico.
El Observatorio de la Deuda Social (ODSA) publicó en los últimos días un informe elaborado por las especialistas Ianina Tuñón y Valentina González Sisto , que puso el foco en la importancia que tienen para la reducción de la pobreza más extrema entre los niños, niñas y adolescentes las transferencias directas del Estado, y en cómo la pobreza, si bien bajó en este segmento, muestra otras caras ligadas a la situación estructural de un tercio de los chicos.
Según la nota de divulgación de las expertas de la UCA, la pobreza infantil aumentó de forma sostenida hasta 2024, cuando tocó su máximo de la serie (70,4%).
Desde entonces presentó una tendencia a la baja .
Sin embargo, en 2026 aún más de cuatro de cada diez chicos son pobres.
Según la UCA, los niños y adolescentes son, en toda la serie, el grupo “más golpeado” por la pobreza —muy por encima de los adultos—, “un patrón conocido como infantilización de la pobreza: los hogares con más niñas, niños y adolescentes suelen tener menos ingresos por integrante ”.
La indigencia infantil tocó su pico en 2024 (30,6%), año en que casi duplicó a la de los adultos (16,2%): en ese sentido, la UCA recalcó que “la crisis golpeó con especial fuerza a los hogares con niñas, niños y adolescentes”.
El mantenimiento e incluso el incremento por encima de la inflación de las transferencias del Estado en el gobierno de Javier Milei tuvieron un significativo impacto sobre la pobreza infantil, pero, sobre todo, en la indigencia en este segmento.
Esto se da fundamentalmente porque la AUH y la Tarjeta Alimentar están dirigidas específicamente a hogares con niños, niñas y adolescentes.
Sin estos programas, la pobreza entre chicos treparía de 42,5% a 47,8%.
Pero, según consignaron las autoras, las transferencias son “especialmente eficaces para reducir la indigencia infantil”.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.