Las divagaciones mentales y la rumiación pueden afectar el estado de ánimo, según un estudio
A lo largo del día, las personas en su cabeza alternan entre recuerdos, preocupaciones, interpretaciones de lo que ocurre a su alrededor y anticipaciones sobre los días siguientes.
Esa actividad mental cotidiana continua no es neutra : la forma y el contenido de esos pensamientos pueden incidir en el estado de ánimo.
Una investigación analizó la relación entre esos patrones de pensamiento y la salud emocional .
Los resultados sugieren que reconocerlos y comprender estas conexiones, permiten a las personas identificar nuevas maneras de cuidar y mejorar su salud mental.
Una serie de estudios realizados por un equipo de científicos cognitivos que trabajó con estudiantes de Canadá y Estados Unidos, halló que los pensamientos cotidianos, su grado de control y su contenido se asociaron con variaciones del estado de ánimo.
Las asociaciones no fueron iguales para todas las personas ni permitieron establecer una relación causal.
Los participantes respondieron varias encuestas breves al día durante una semana, mientras realizaban sus actividades habituales, y los autores advirtieron que las emociones también podrían influir sobre el contenido de los pensamientos.
La revisión de investigaciones previas incluyó un metaanálisis de 76 estudios sobre la relación entre la actividad mental espontánea y el ánimo.
El análisis indicó que el efecto dependió menos de que un pensamiento apareciera fuera de la tarea que de su contenido, su fluidez y la sensación de control sobre él.
“Esto cobra especial relevancia dado el aumento global de los problemas de salud mental , agravado por la escasez y el agotamiento de los profesionales en este campo .
Ante estos desafíos, consideramos importante ampliar los enfoques de salud mental para incluir la prevención, además de la intervención”, dijeron en un artículo en The Conversation Julia Kam profesora asociada del Departamento de Psicología del Instituto Cerebral Hotchkiss de la Universidad de Calgary; Caitlin Mills , profesora asociada del Departamento de Psicología Educativa de la Universidad de Minnesota y Jessica Andrews-Hanna , profesora asociada del Departamento de Psicología y del Programa de Ciencias Cognitivas de la Universidad de Arizona.
Divagaciones mentales, rumiación y sensación de control “Como equipo de científicos cognitivos que estudian la divagación mental y su relación con el bienestar emocional —así como los patrones cerebrales y de movimientos oculares que la sustentan—, realizamos varios estudios para examinar la relación entre pensamientos y emociones.
En resumen, descubrimos que aquello en lo que la gente piensa está estrechamente vinculado a cómo se siente”, dijeron los investigadores.
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