Lo que Messi le enseña a la insultocracia
Se puede competir sin agredir.
Esa es la enseñanza de Messi, desde el principio al fin de su carrera.
Pero la indignación es un combustible barato y abundante.
Cada alarido engendra otro alarido, y la conversación pública se convierte en una cancha embarrada donde nadie juega y todos se pegan.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.clarin.com — el contenido pertenece a Clarín.