Por qué el ejercicio físico protege la vista: las evidencias para prevenir el glaucoma y la degeneración macular
La salud ocular permite realizar tareas cotidianas, orientarse en distintos entornos y conservar una visión funcional a lo largo del tiempo.
Sin embargo, el ojo puede verse afectado por infecciones, alteraciones de la superficie ocular y enfermedades que comprometen estructuras como la retina, el cristalino, el nervio óptico o la mácula.
Algunos de estos cuadros pueden provocar molestias transitorias, mientras que otros se asocian con deterioro visual progresivo o irreversible .
Cuidar la visión requiere atención médica ante síntomas o diagnósticos oculares, especialmente en enfermedades como el glaucoma, la retinopatía diabética y la degeneración macular asociada a la edad.
También implica considerar factores generales de salud, como el control de la diabetes y la presión arterial , además del nivel de actividad física .
En ese marco, la actividad física podría ocupar un lugar relevante como complemento de otros hábitos de cuidado .
La evidencia disponible sugiere asociaciones entre la actividad física regular y un menor riesgo o una progresión más lenta de algunas afecciones oculares, además de mecanismos potenciales relacionados con la circulación sanguínea, la inflamación y el estrés oxidativo.
La relación entre el ejercicio y la salud ocular Una revisión de Frontiers in Medicine analiza estudios sobre ojo seco, miopía, cataratas, glaucoma, retinopatía diabética y degeneración macular asociada a la edad.
Los autores indicaron que la actividad física puede influir de manera directa e indirecta sobre la fisiología ocular , con efectos potenciales sobre la presión intraocular, el flujo sanguíneo de la retina, la glucosa en sangre y los procesos inflamatorios.
La retina es el tejido sensible a la luz situado en la parte posterior del ojo y necesita un aporte continuo de sangre, oxígeno y nutrientes para funcionar .
De acuerdo con Verywell Health , Phillip Yuhas, profesor adjunto de la Facultad de Optometría de la Universidad Estatal de Ohio , explicó que la salud cardiovascular puede relacionarse con un menor riesgo de enfermedades oculares , ya que los problemas que reducen el flujo sanguíneo pueden limitar el aporte a la retina y la mácula.
La mácula es la zona central de la retina responsable de la visión nítida.
La degeneración macular asociada a la edad puede comprometer esa función.
La Academia Americana de Oftalmología informó que, en un estudio experimental, dos grupos de seis ratones fueron observados durante cuatro semanas, con acceso o no a una rueda de ejercicio.
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