La resiliencia se volvió la nueva estrategia del comercio exterior
“Las empresas están volviendo a tener stocks de seguridad” .
Sobre esa observación, Facundo resume el giro que atravesó el comercio exterior en los últimos años: dejar de perseguir solo la eficiencia para empezar a construir resiliencia frente a un contexto cada vez más imprevisible, marcado por pandemias, conflictos bélicos y bloqueos en los principales pasos marítimos del mundo.
Durante años, la eficiencia en tiempos y costos fue la gran obsesión del comercio exterior. ¿Qué cambió en ese esquema? Durante años el mundo del comercio exterior se centró en la eficiencia: mejorar tiempos y costos, dependiendo en gran medida de China como origen principal y, muchas veces, de un único proveedor por producto o por parte.
Eso empezó a cambiar rápido en los últimos seis años, fundamentalmente a partir de la pandemia de COVID-19, que fue la primera gran disrupción del viejo esquema y forzó a las compañías a pasar de un modelo de eficiencia a uno de resiliencia .
A esa disrupción se sumaron otras: el corte del Canal de Suez, la obstrucción del paso por el Mar Rojo y, más recientemente, la tensión en el estrecho de Ormuz por la guerra entre Irán, Israel y Estados Unidos.
Cada una obligó a repensar estrategias. ¿En qué momento un conflicto geopolítico puntual, como el de Ormuz, empieza a afectar directamente a la Argentina o a la región? Cuando la cuestión geopolítica se traduce en tiempos de abastecimiento , es decir, cuando afecta directamente los lead times de las gestiones de compra de las empresas y, además, cuando tiene un impacto directo en los costos del flete internacional.
Producto de estas distorsiones hubo aumentos muy considerables en el combustible y en los recargos vinculados a seguros bélicos que fijan las líneas marítimas a nivel internacional, además de mayores tiempos de tránsito en las principales rutas de comercio.
Eso genera la necesidad de un replanteo completo de la cadena de abastecimiento, con impacto en costos y, muchas veces, en la imposibilidad de seguir trabajando con un proveedor habitual.
Ahí aparece el nearshoring: buscar proveedores geográficamente más cercanos. ¿Qué capacidades tiene la Argentina para enfrentar esta incertidumbre del comercio internacional? Argentina , como parte del Mercosur, tiene distintas alternativas.
Ahí es clave el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, vigente desde mayo de este año, con un proceso de desgravación paulatina hacia 2035 en una cantidad de posiciones arancelarias.
También hubo acuerdos bilaterales entre Argentina y Estados Unidos, con desgravación de aranceles para determinadas posiciones, y la posibilidad de comerciar bastante más intrazona Mercosur , aprovechando el arancel del 0% cuando hay certificado de origen que lo avale.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.