La selva Negra en España: un paisaje que se transforma en otoño y fue inmortalizada por Hemingway
En el norte de Navarra, junto a los Pirineos Atlánticos , se extiende una de las mayores masas forestales de Europa.
La Selva de Irati abarca unas 17.000 hectáreas y constituye el segundo hayedo-abetal más grande del continente, solo superado por la Selva Negra de Alemania.
Su identidad se revela entre frondosos hayedos, abetos, robles y sauces, que cubren el suelo con un tapiz de musgos y helechos y ofrecen un refugio natural de gran valor ecológico.
Con la llegada del otoño, el paisaje de Irati se transforma por completo.
El bosque despliega una gama de colores que abarca rojos, ocres y marrones, otorgando a cada sendero y ladera un nuevo carácter visual.
Este fenómeno convierte a Irati en un destino privilegiado para quienes buscan contemplar la transición de las estaciones y la riqueza de los bosques caducifolios europeos.
A lo largo del año, la selva mantiene su atractivo, pero es en los meses otoñales cuando la naturaleza adquiere su máxima expresión cromática.
La notoriedad de este enclave trasciende el ámbito ambiental.
Ernest Hemingway inmortalizó la Selva de Irati en su novela “ The Sun Also Rises”.
El escritor describió la atmósfera única del bosque, evocando la sensación de perderse entre sus árboles y la influencia de leyendas ancestrales del norte de España.
Así, Irati quedó fijada en el imaginario internacional como un lugar de misterio y belleza.
Un mosaico de especies y colores Irati se distingue por la diversidad de su flora.
Las hayas dominan el paisaje, acompañadas de abetos blancos, robles, abedules y arces.
El ambiente húmedo y la densidad del sotobosque permiten que convivan otras especies como tejos, acebos y plantas propias de zonas de alta pluviosidad.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.