40 años del primer trasplante de médula del país: el hito que cambió la lucha contra la leucemia
Los avances en el trasplante de médula ósea a nivel local “fueron extraordinarios en los últimos años”, según el médico hematólogo que lideró el equipo que realizó la primera intervención en el país hace 40 años .
“Se avanzó tanto que hoy hay miles de pacientes trasplantados en la Argentina”, agregó Eduardo Bullorsky , exjefe del Servicio de Hematología del Hospital Británico, donde coordinó aquel procedimiento y continúa trabajando como consultor.
Hacia adelante, consideró en diálogo con LA NACION, los desafíos son aumentar la cantidad de donantes voluntarios de médula ósea y asegurar que todo paciente que necesite “una terapia que intente curarlo” pueda recibirla.
La primera intervención realizada por un equipo argentino fue el 13 de septiembre de 1986.
Susana, la paciente de 45 años, tenía leucemia mieloide aguda, uno de los principales tipos de cáncer de la sangre.
Ese procedimiento no solo abrió la puerta al desarrollo del trasplante de médula ósea en el país, sino que evitó que los pacientes tuvieran que viajar al exterior para recibir tratamiento, una posibilidad que hasta entonces estaba restringida a muy pocos casos.
“Hasta entonces, quienes podían viajar lo hacían a Estados Unidos, Inglaterra o Israel, que contaban con centros desarrollados en este campo.
Eso generaba una gran frustración entre los especialistas en hematología por las dificultades para derivar pacientes y por los altos costos que implicaba”, recordó Bullorsky.
En el mismo sentido se expresó Germán Stemmelin, jefe del Servicio de Hematología y de la Unidad de Linfoma del Hospital Británico.
“ Siempre decimos que antes del 13 de septiembre de 1986 los pacientes debían viajar al extranjero para trasplantarse.
La frase parece implicar que efectivamente se trasplantaban fuera del país, pero la realidad era muy distinta .
Solo una pequeña minoría accedía al trasplante; la gran mayoría nunca llegaba a concretarlo —dijo a LA NACION —. ¿Las razones? Habían esperado demasiado y ya era tarde, no conseguían reunir el dinero mediante colectas, el médico tratante no quería afrontar un proceso complejo con un desenlace incierto o no había especialistas que pudieran seguir las complicaciones específicas del procedimiento al regreso.
En resumen, el primer trasplante salvó muchas vidas ese mismo 13 de septiembre porque habilitó el acceso a cientos de pacientes”.
En ese momento surgió una pregunta inevitable: ¿por qué no hacerlo en la Argentina, con tantos pacientes que lo necesitaban? Y Bullorsky decidió intentarlo.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.