Cómo el deshielo del Ártico activa un mecanismo que dispara la formación de nubes y acelera el cambio climático
La retirada del hielo marino en el Ártico está modificando no solo el paisaje polar, sino también el equilibrio químico y atmosférico de la región.
Un equipo internacional de científicos, liderado por la Universidad de Birmingham , documentó por primera vez un mecanismo natural desconocido que multiplica la formación de partículas atmosféricas capaces de sembrar nubes justo en el límite entre el hielo marino y el océano abierto .
Este proceso, publi cado en la revista Nature Geoscience , añade una pieza clave al entramado complejo del clima ártico y puede redibujar las proyecciones sobre el futuro del planeta.
El deshielo del Ártico impacta mucho más allá del derretimiento de la superficie helada.
Hasta ahora, los modelos climáticos reconocían que la desaparición del hielo dejaba al descubierto una mayor extensión de océano, que absorbe más energía solar y acelera el calentamiento.
Ahora, el nuevo descubrimiento demuestra que el retroceso del hielo también libera al ambiente marino y costero una cantidad de compuestos químicos —yodo, azufre y moléculas orgánicas— que, impulsados por la luz solar, generan rápidamente partículas minúsculas capaces de formar nubes.
Los investigadores identificaron que el límite móvil entre el océano abierto y el hielo marino en deshielo se transforma en una fuente especialmente activa de los componentes necesarios para la nucleación de nuevas partículas atmosféricas.
Este fenómeno fue observado durante una expedición a bordo del buque Discovery alrededor de Groenlandia y el estrecho de Davis durante la primavera y el verano de 2022, con el respaldo del Consejo de Investigación del Medio Ambiente Natural (NERC) .
El estudio documentó que las nubes en el Ártico juegan un papel central en la regulación de la energía solar que llega a la superficie y en la pérdida de calor hacia el espacio.
Su efecto depende de la época del año, la localización y las propiedades de las nubes y del hielo.
Las nuevas partículas, denominadas núcleos de condensación de nubes, se forman alrededor de diminutas moléculas en suspensión en el aire, y sin ellas las gotitas de nubes no se agruparían ni reflejarían la radiación solar.
“Nuestros hallazgos proporcionan la primera validación en condiciones reales de un mecanismo de química atmosférica recientemente identificado que involucra oxoácidos de yodo y ácido sulfúrico.
Hasta ahora, este proceso solo se había demostrado en experimentos de laboratorio en la cámara CLOUD del CERN”, señaló el Dr.
James Brean , coautor del estudio y profesor adjunto en la Universidad de Birmingham.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae América.