Proyecto del MIT se hace realidad: un avión híbrido con más de 1.900 kilómetros de alcance
Lo que empezó como un trabajo de clase en el Instituto Tecnológico de Massachusetts ( MIT ) se convierte ahora en una inversión de 850 millones de dólares para que la empresa Electra fabrique aviones híbridos capaces de despegar desde espacios equivalentes a una cancha de fútbol , con un alcance de aproximadamente 1.900 kilómetros (1.200 millas) y una velocidad de crucero de unos 320 kilómetros por hora (200 millas por hora).
Los orígenes de Electra se remontan a 2017, cuando un grupo de estudiantes de posgrado del MIT desarrolló la idea en el curso Arquitectura de sistemas de transporte aéreo.
En aquel momento, los vehículos eléctricos de despegue y aterrizaje vertical (eVTOL, por sus siglas en inglés) acaparaban la atención del sector aeronáutico, pero el equipo identificó ventajas en una dirección distinta.
“Mi grupo se dio cuenta de que las aeronaves de despegue y aterrizaje corto tenían muchas ventajas sobre los eVTOL para llevar a las personas a donde querían ir”, explicó Chris Courtin, director de Desarrollo Tecnológico de Electra y graduado del MIT con maestría y doctorado.
“Empezamos a explorar el uso de la misma tecnología —motores eléctricos ligeros aptos para la aviación— para crear una nueva aeronave, a la que ahora llamamos aeronave de despegue y aterrizaje ultracorto .” La propuesta fue refinada en varias clases de diseño avanzado codirigidas por los profesores del MIT Mark Drela y John Hansman , quienes hoy son asesores técnicos fundadores de la compañía.
En esas clases, los estudiantes construyeron un modelo a escala reducida y lo sometieron a pruebas en el túnel de viento Wright Brothers del MIT y en vuelo real.
Courtin continuó con partes del concepto para su tesis doctoral.
En 2019, John Langford , exalumno del MIT que dirigía Aurora Flight Sciences —empresa adquirida por Boeing— se sumó al proyecto y ese mismo año fundó Electra formalmente.
Cómo funciona el sistema híbrido de la aeronave La aeronave combina un generador a gas con baterías y ocho motores eléctricos distribuidos a lo largo del ala.
El generador, ubicado en el morro del avión, funciona de manera similar a una turbina convencional, pero en lugar de mover una hélice directamente, produce electricidad.
Dos baterías instaladas bajo el piso complementan esa energía durante el despegue y el aterrizaje; en crucero, el generador alimenta los motores y recarga las baterías.
“Eso permite tener un motor más pequeño y eficiente , porque se puede dimensionar para el crucero y no para las condiciones de despegue y aterrizaje”, explicó Courtin.
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