Una mujer quiere frenar la licitación de la bóveda que funcionará como gift shop: el gobierno igual avanzará con la expropiación
El peculiar llamado a licitación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA) para convertir una bóveda del Cementerio de la Recoleta en un gift shop -tienda de recuerdos, venta de alimentos y bebidas al paso- derivó en un incipiente conflicto judicial .
Una integrante de la familia descendiente de los titulares de la cripta Girado y Casagemas denunció que nunca fue notificada de esta licitación y reclama saber qué ocurrió con los restos de sus familiares.
Quien cuestiona el proceso es la artista plástica, oriunda de Tandil, Lucía Girado , integrante de la familia que posee la concesión desde 1890, según declaró a Tiempo Argentino y La Nación .
Dijo que allí fueron sepultados su padre y dos de sus abuelos hace más de 20 años , y aseguró que se enteró del llamado a licitación por redes sociales .
Por ende, presentó un recurso de amparo ante las autoridades porteñas para intentar frenar el proceso licitatorio .
La concesión abarca una superficie cubierta de 24,55 metros cuadrados y fija un canon base mensual de $1.600.000 .
También obliga al futuro adjudicatario a ceder al menos 20% de los ingresos brutos del servicio de turismo nocturno.
La apertura de ofertas fue fijada para el 9 de septiembre de 2026 a las 11, a través de la plataforma Buenos Aires Compras.
El proyecto en el espacio, identificado como sección 17, tablón 201, sepulturas una a 12, dentro del predio sito en Junín 1760 (CABA), no contemplaría un bar tradicional dentro de la necrópolis, sino un expendio de alimentos -bajo modalidad de despacho inmediato o take away- y una tienda de venta de artículos institucionales , previamente aprobada su comercialización por la Dirección General de Cementerios .
El reclamo de la mujer y la respuesta del GCBA La versión oficial, aportada a Infobae por la Prensa y Comunicación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, sostiene que hay 30 titulares de la bóveda , correspondientes a distintas familias, y que todos fueron notificados en tiempo y forma después de que durante 20 años nadie pagara el espacio .
Girado, por su parte, sostuvo que durante años intentó regularizar una deuda que la familia mantiene con el Cementerio de la Recoleta -dependiente de la Dirección General de Cementerios - por el cánon de la bóveda.
Y afirmó que no pudo avanzar porque desconoce cuál de sus parientes figura como titular actual en los registros del cementerio .
“Cuando empezó a deteriorarse la bóveda, fui varias veces a preguntar y me decían que tenía que ir el titular, que es el que tiene los papeles .
Nadie sabe quién los tiene; es una bóveda ancestral y la titularidad va cambiando de persona a persona” , expresó.
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