Una Justicia que no quiere llegar
En la mayoría de los casos judiciales en materia penal se discute si existió o no un delito .
En otros, en cambio, lo primero que es necesario averiguar es quién estará dispuesto a investigarlo... y por qué: si para encontrar a los responsables o para ocultar a los culpables .
Las causas que rodean actualmente a la Asociación del Fútbol Argentino ( AFA ) pertenecen, lamentablemente, a esta segunda categoría.
Los hechos que han tomado estado público son de una gravedad que debería haber provocado una reacción judicial rápida, independiente y rigurosa.
Una sociedad constituida en los Estados Unidos recibió, en virtud de un contrato celebrado con la AFA, el derecho a percibir el 30% de sus ingresos comerciales generados en el exterior, además de otras sumas por tareas logísticas.
La Justicia investiga qué servicios justificaban semejante remuneración y cuál fue el destino posterior de parte de esos fondos.
No estamos hablando de monedas .
También se investiga la adquisición de una extraordinaria propiedad en Pilar , cuyo valor, incluyendo los bienes allí encontrados, ha sido estimado en alrededor de 20 millones de dólares .
Su titularidad formal aparece vinculada con personas cuya capacidad económica declarada difícilmente sea compatible con semejante patrimonio.
Las sospechas judiciales apuntan a determinar si detrás de ellas existen otros verdaderos propietarios, vinculados, precisamente, con la tesorería de la AFA.
Nada de esto permite, por supuesto, afirmar culpabilidades.
Para eso existen los jueces.
El problema es conseguir que alguno investigue para llegar a la verdad y no para ocultarla como parecen estar muchos empeñados hoy.
Desde hace meses, buena parte de la energía judicial parece haberse destinado no a esclarecer los hechos sino a determinar quién tendrá el privilegio —o la desgracia— de hacerlo.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.