El sentido de la universidad pública argentina
¿Para qué sirve la universidad en la Argentina? ¿Cuál es su valor estratégico para la sociedad? La cuestión del sentido de la universidad excede la discusión sobre su financiamiento pues, además, se enlaza con el tipo de sociedad que queremos construir y con el lugar que ocupa el conocimiento en ella.
Desde la idea de una «universidad sin condición», de Jacques Derrida, que reivindica la libertad académica y la capacidad de cuestionar los poderes establecidos, hasta la crítica de Bill Readings a la universidad corporativa, subordinada a las métricas de la «excelencia» y a las lógicas de gestión empresarial, distintas tradiciones del pensamiento advierten sobre los límites de reducir la universidad a la formación profesional o a la producción de resultados cuantificables.
La experiencia de la universidad pública argentina permite dimensionar la amplitud de ese valor estratégico.
A su contribución sostenida al desarrollo científico y tecnológico y a la formación de profesionales se suman la promoción del pensamiento crítico, el fortalecimiento de la vida democrática como espacio de convivencia plural y de diálogo entre diferencias, y su aporte a la construcción de una sociedad más justa.
La universidad pública argentina es una de las instituciones más prestigiosas y valoradas tanto en nuestra sociedad como fuera de nuestras fronteras.
Pero en un momento como el actual, en que es cuestionada y puesta en riesgo por políticas de desfinanciamiento , parece necesario reafirmar una vez más su sentido.
Nuestra universidad pública ha contribuido históricamente a construir una sociedad más igualitaria.
Su gratuidad y el acceso abierto permiten que miles de jóvenes y adultos accedan al conocimiento y a un título universitario, posibilidad que, de otro modo, estaría fuera de su alcance.
Para muchos, en consecuencia, representa una herramienta concreta de movilidad social y la oportunidad de transformar su futuro.
La dimensión de este aporte se refleja también en el crecimiento de la matrícula universitaria.
Al comienzo de la recuperación de la democracia, en 1983, las universidades públicas argentinas contaban con aproximadamente 338.000 estudiantes, equivalentes al 1,2 % de la población del país en ese momento.
En 2024, esa cifra había ascendido a 2.066.151 estudiantes , lo que equivale a más del 4,4 % de la población argentina , y si se incluye el sector privado la proporción alcanza el 5,5 %.
Pero el impacto de la universidad pública trasciende a quienes estudian y se gradúan.
Cuando una persona es la primera de su familia en llegar a la universidad, no solo transforma su propia vida: también amplía los horizontes de quienes la rodean.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.