Reglas de convivencia
El Ministerio de Educación porteño difundió recientemente el Marco general para la cultura del cuidado en establecimientos educativos que se ocupa de un tema que, hasta acá, quedaba librado a cada institución.
El nuevo protocolo fija que estudiantes, docentes y personal escolar deberán dejar aulas, patios, comedores y espacios comunes ordenados y limpios al fin de la jornada escolar.
Las calles de la ciudad distan de ser ejemplo de limpieza y pulcritud.
Los tachos de basura dispuestos en muchas esquinas son objetos mayormente decorativos sin finalidad específica.
Las veredas se convierten así en depósitos de papeles, latas, botellas plásticas por un lado, además de excrementos de perros.
Pocos se sienten responsables del cuidado y la limpieza del espacio común .
La educación, familiar e institucionalizada, muestra una falla grave cuando son tantos los que no han aprendido que el respeto por el otro también se manifiesta en estos gestos.
La educación debe comprender una cultura del orden y del respeto por las reglas que termine con la ridícula teoría de que hay un “otro” que se hará cargo de limpiar, ordenar y cuidar lo que cada uno desatiende.
Se trata simplemente de recuperar valores básicos que hemos perdido sumándolos a la formación que deberá acompañar a los jóvenes a lo largo de la vida.
Todos los niveles y modalidades educativas, tanto estatales como privados, quedan alcanzados por la medida.
Mientras los equipos directivos liderarán la implementación del protocolo, los docentes deberán acompañar la construcción de los hábitos que se busca forjar en las jóvenes generaciones .
Además de ordenar los espacios comunes, también se exigirá cuidar el mobiliario, evitar la vandalización de paredes, baños y espacios verdes.
Será la propia comunidad educativa, a través de las cooperadoras escolares, la que se ocupe de subsanar los daños generados intencionalmente , involucrando a los estudiantes y contemplando sumar murales en sectores frecuentemente intervenidos y huertas o jardines polinizadores en espacios verdes.
La directiva contempla también incorporar “embajadores del cuidado”, que verificarán de manera rotativa distintos sectores de la escuela, y “estaciones ambientales” en las que se hará acopio y gestión de residuos con fines pedagógicos.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.