El gobierno británico le declara la guerra a los que usan celulares sin auriculares en el transporte público
LONDRES.– El gobierno británico lanzó una campaña nacional para combatir una práctica cada vez más frecuente en el transporte público: el uso de celulares sin auriculares para escuchar música, reproducir videos o mantener conversaciones telefónicas con el altavoz encendido.
La iniciativa busca reducir los ruidos molestos en trenes y colectivos mediante una mayor difusión de las normas vigentes y de las sanciones previstas para quienes las incumplan.
Las autoridades advirtieron que los pasajeros que reproduzcan contenidos a un volumen elevado en los trenes podrían recibir multas o incluso ser obligados a abandonar las formaciones.
En el caso de los colectivos, el gobierno busca recordar que ya existen disposiciones que permiten a las autoridades locales imponer sanciones de hasta 100 libras (134 dólares) por escuchar música a un volumen excesivo.
Según informó el diario británico The Telegraph , las multas podrían llegar hasta las 1000 libras en determinados casos.
Esta cifra, sin embargo, debe distinguirse de las sanciones de hasta 100 libras que ya pueden aplicar las autoridades locales en los colectivos y que el gobierno busca dar a conocer mediante la campaña.
La iniciativa, difundida por el primer ministro británico, Andy Burnham , a través de un video publicado en su cuenta de Instagram y grabado a bordo de un tren, busca combatir lo que él mismo describió como “una de las cosas más molestas del transporte público” .
Sin embargo, el anuncio dejó abierta una cuestión central: cómo se harán cumplir las normas y quiénes serán los encargados de controlar a los infractores.
View this post on Instagram El problema no es exclusivo del Reino Unido.
La expansión de las redes sociales y el consumo de videos cortos desde los celulares modificaron los hábitos de los pasajeros en distintas partes del mundo, donde escuchar música o contenidos ajenos durante los viajes se volvió una situación cada vez más habitual.
En Londres , donde tradicionalmente predomina la discreción entre desconocidos en el transporte público, esta práctica contrasta con las normas de convivencia no escritas de la ciudad.
Los viajes en subte y en los característicos colectivos rojos suelen transcurrir con pocas conversaciones entre pasajeros, una costumbre que se ve alterada por quienes utilizan sus dispositivos electrónicos sin auriculares.
Opiniones divididas Patricia Foley, de 69 años, que vivió toda su vida en Londres, celebró los esfuerzos del gobierno para combatir las conductas molestas, pero cuestionó si habrá recursos suficientes para llevar adelante los controles.
“Creo que es una propuesta brillante, porque ¿quién quiere sentarse al lado de alguien que está viendo una película o algo a todo volumen?” , señaló a The New York Times .
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación El Mundo.