Las buenas señales de los Leones pese a no haber llegado a la final del Mundial de hockey: los desajustes de hoy, la ilusión de mañana
“¿Y si sí?” es un lema que acuñó la selección mexicana para romper con la barrera de los octavos de final en los mundiales.
Una frase, que lejos de ser utilizada solo por un conjunto nacional que no figura entre las potencias del fútbol, fue retomada por el entrenador Luis de la Fuente antes de las semifinales de España ante Francia.
Lo dijo en la conferencia de prensa y ya se sabe cómo terminó la historia.
E l grito optimista también aplica en este caso a los Leones, que buscaban reescribir su historia y llegar por primera vez a la final de un Mundial de hockey sobre césped.
El “¿Y si sí?” se ajustaba perfectamente a la realidad, acorde con la interesantísima evolución que demostró el equipo luego de los Juegos Olímpicos de París 2024 (todavía bajo la dirección técnica de Mariano Ronconi), a partir de la reconversión de juego y plantel que imprimió Lucas Rey, heredero directo de las enseñanzas de su principal DT en su época de jugador, Carlos Retegui.
Finalmente, Los Leones cayeron en las semifinales ante Alemania por 2 a 1, pero las señales que quedaron pese a la derrota ante los campeones del mundo son muy alentadoras para el futuro.
Más allá de lo que ocurra en el partido por el tercer puesto ante Países Bajos, este domingo, la selección masculina parece repetir el ciclo virtuoso que condujo a la medalla dorada en Río 2016.
Lógicamente: esto no significa que Los Leones estarán luchando sí o sí por el oro olímpico en Los Ángeles 2028, pero el camino es el correcto y el equipo sigue en alza, a juzgar por el rendimiento colectivo y las actuaciones destacadas de muchos de sus jugadores, dentro de un amplio rango de edades.
La Argentina ya había estado muy a la altura ante los neerlandeses en la primera rueda (al margen del 3 a 1 abajo), funcionó como una máquina aceitada en las victorias ante Japón, Nueva Zelanda, Inglaterra y la India y este viernes le jugó de igual a igual a Alemania, otra potencia de siempre, en su intención de dar el salto al partido decisivo ante España en el Belfius Hockey Arena de Wavre, en Bélgica.
El desarrollo del partido fue una verdadera partida de ajedrez y el gol argentino llegó a través de una formidable arrastrada de Tomás Domene al inicio del último cuarto, que significó el empate parcial 1 a 1 después de la conquista de Justus Weigand.
Sin embargo, los germanos terminaron imponiéndose con el tanto de Paul-Phillip Kaufmann, luego de una revisión de video-ref por una supuesta jugada peligrosa en la acción previa.
El equipo nacional se volcó decididamente en ataque sobre el final, incluso retirando a su arquero Tomás Santiago para sumar un jugador de campo extra, pero el empate no llegó.
Así y todo, el encuentro se inclinó a favor de los defensores al título por mínimos detalles, a solucionar prontamente.
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