El Banco de Alimentos de Costa Rica busca recuperar 50 toneladas adicionales de productos durante octubre y noviembre
El Banco de Alimentos de Costa Rica busca recuperar 50 toneladas adicionales de productos durante octubre y noviembre mediante la campaña “Cero Desperdicio + Sostenibilidad”, destinada a evitar que alimentos aptos para el consumo terminen como residuos y a reforzar la asistencia a personas en condición de vulnerabilidad dentro del país.
La organización atiende cada mes a más de 44 mil personas , entre ellas 13.500 niños y niñas , a través de una red de más de 365 entidades sociales y comunitarias presentes en 69 cantones.
Ese alcance equivale a unos 500 mil platos de comida mensuales .
La iniciativa, anunciada este viernes, coincidió con el Día Mundial de la Alimentación, conmemorado el 16 de octubre, y con el Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, celebrado el 29 de septiembre.
La meta es incrementar la participación de empresas que dispongan de excedentes.
Alimentos con menor valor comercial pero aptos para el consumo Los productos que se busca rescatar pueden haber perdido salida comercial por cambios de empaque o presentación, daños estéticos, sobreinventarios, sobreproducción, estacionalidad o cercanía de su fecha de vencimiento.
Los alimentos frescos y perecederos requieren un manejo particular por su vida útil limitada y sus condiciones de almacenamiento y distribución.
La directora ejecutiva del Banco de Alimentos de Costa Rica, Yolanda Fernández , explicó a Delfino.cr, sitio de noticias costarricense: “Entre las razones por las que algunos alimentos dejan de comercializarse se encuentran los cambios de empaque o presentación, daños cosméticos, sobreinventarios, sobreproducción, estacionalidad y la cercanía de la fecha de vencimiento.
Los productos frescos y perecederos requieren especial atención debido a su vida útil limitada y a las condiciones necesarias para su almacenamiento y distribución”.
El Banco actúa como enlace entre empresas y donantes con productos excedentes y las organizaciones que asisten a poblaciones vulnerables.
Antes de su entrega, los alimentos pasan por etapas de recepción, revisión, clasificación y trazabilidad para comprobar que sean seguros y aptos para el consumo.
Reducción de residuos y emisiones en rellenos sanitarios El desperdicio de alimentos implica también desaprovechar el agua, el suelo, la energía, los insumos, los empaques y el transporte utilizados durante la producción y distribución.
Cuando esos productos se descomponen en rellenos sanitarios, generan metano.
Durante 2025, los rescates coordinados por la entidad evitaron emisiones estimadas en 5.250 toneladas de dióxido de carbono y cerca de 213 toneladas de metano, de acuerdo con La República , diario costarricense.
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