La cabaña con forma de huevo que factura el triple que una habitación de un hotel tradicional
Proponerse construir una casa icónica es una tarea difícil de abordar desde la lógica.
Una fachada distinta, un material innovador o una forma extravagante no alcanzan por sí solos.
Pero cuando una obra logra convertirse en un ícono local , aparece una consecuencia especialmente interesante para quienes pensamos la arquitectura también desde la inversión: la diferenciación puede adquirir valor económico .
View this post on Instagram Viajé a Trevelin , en la provincia de Chubut, para conocer el Huevo de Dragón .
Mi interés no era solamente entender cómo se había construido una casa completamente curva y distinta a cualquier alojamiento convencional , sino también comprender por qué una obra tan singular consigue funcionar como un producto hotelero exitoso.
Respuestas a las que accedí en el mano a mano que mantuve con su creador, el arquitecto Martín de Estrada . –¿Qué convierte a un proyecto arquitectónico en un icono local? –El proyecto se vuelve icónico cuando parte de una idea concisa y capaz de dialogar con su contexto.
En el Huevo de Dragón ese diálogo aparece en el paisaje y también en la cultura galesa de Trevelin .
La forma no es, entonces, un recurso aislado: estructura, interiores, materiales y entorno responden a una misma idea.
El departamento más caro de la Argentina está a la venta por US$21 millones Amor y odio La reacción que generó una vez construido ofrece otra pista.
Martín cuenta que despertó “amor y odio”.
Una obra que pretende trascender difícilmente sea indiferente .
Esa capacidad de provocar una reacción, que en arquitectura puede leerse como una cualidad artística.
Estrada reconoce que en el momento en el que se encontraba personalmente cuando surgió el concepto no era el mejor.
“Estaba muy mal, en el peor momento económico, psicológico, en todos los posibles niveles de análisis (se ríe...).
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.