¿El Reino Unido dejó de ser una gran potencia? La tormenta perfecta que enfrenta Londres, de Trump a los separatismos
Donald Trump le reclama más apoyo militar y cuestiona posiciones británicas sobre territorios sensibles como las islas Malvinas.
Los líderes nacionalistas de Escocia, Gales e Irlanda del Norte se reúnen para promover sus proyectos de separación .
Y Londres intenta recuperar influencia en la Europa que abandonó con el Brexit.
Los problemas se acumulan para el gobierno de Andy Burnham en un país que, según los especialistas consultados, perdió poder relativo frente a otras potencias.
“Todavía conserva activos importantes : una economía relevante, armas nucleares, un asiento en el Consejo de Seguridad y un soft power apoyado en el idioma, Londres y el prestigio de sus universidades”, señala a LA NACION Federico Merke.
Pero distingue entre esa posición y su evolución: “Ha perdido poder relativo comparado con otras potencias”.
Para Iñaki Martínez Soria, analista en Inteligencia y Seguridad Internacional en King’s College, el retroceso viene de lejos.
Lo remonta a la contracción imperial del siglo XX, acelerada por las guerras mundiales y la descolonización.
Malvinas, explica, interrumpió ese recorrido: el triunfo de 1982 recuperó el orgullo nacional y frenó planes de repliegue militar.
Hoy, la distancia entre los equipos militares disponibles en el Reino Unido y los que realmente pueden operar concentra dudas.
Martínez Soria distingue entre la flota que figura en los inventarios y la que puede salir a operar.
Según describe, uno de los dos portaaviones pasó ocho meses en reparaciones de su sistema de generación de energía.
Tener dos portaaviones no significa disponer de ambos cuando se los necesita.
Con los destructores ocurre algo similar: señala que tres de los seis están en modernización.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.