Melatonina o magnesio: qué diferencias tienen y cuándo conviene considerar cada uno para el insomnio
El insomnio afecta a más de un tercio de la población adulta en distintas partes del mundo, según datos de la Organización Mundial de la Salud ( OMS ) .
En ese contexto, dos suplementos concentran buena parte de la atención: la melatonina y el magnesio .
Especialistas en medicina del sueño y nutrición advierten que, si bien ambos pueden ser útiles, sus efectos no son universales y ninguno debería usarse sin orientación médica.
La diferencia entre los dos es estructural.
Mientras la melatonina actúa directamente sobre el ritmo circadiano , el magnesio opera de forma indirecta, al favorecer la relajación muscular y la regulación de neurotransmisores .
Comprender esa distinción es el primer paso para evaluar cuál puede resultar más adecuado según cada caso.
Qué hace la melatonina en el organismo La melatonina es una hormona que el cuerpo produce de manera natural.
Kenneth Lee , director médico del Centro de Trastornos del Sueño de la Universidad de Medicina de Chicago , explicó en declaraciones a la revista Prevention que su liberación está ligada al ciclo de luz solar : aumenta al atardecer y disminuye con el amanecer.
Por eso resulta especialmente útil para quienes trabajan en turnos nocturnos, sufren jet lag o padecen trastornos del ritmo circadiano.
“La melatonina en momentos muy específicos puede ayudar a adelantar el horario de sueño , de modo que la persona se duerma antes y también pueda levantarse más temprano”, señaló Lee.
Una revisión publicada en Neuroscience & Biobehavioral Reviews concluyó que el suplemento ayudó a personas con trastornos del neurodesarrollo a dormirse más rápido y a prolongar su descanso nocturno.
El doctor John Saito , vocero de la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño (AASM), señaló que la exposición prolongada a luz artificial —incluyendo la de pantallas— puede suprimir los niveles naturales de melatonina de forma sostenida, lo que contribuye al insomnio.
Advirtió también que, en muchos países, el suplemento no está regulado por las autoridades sanitarias, por lo que “la dosis que figura en la etiqueta puede ser completamente inexacta” .
El exceso puede provocar somnolencia diurna, dolores de cabeza, náuseas, sueños vívidos e irritabilidad, además de interacciones con anticoagulantes, anticonvulsivos y medicamentos para la presión arterial, entre otros.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.