La “crisis terminal” del cine argentino no se nota en los festivales internacionales
Es probable que la razón sea la crisis de autoridad en la que el periodismo -y los periodistas- hemos caído en las últimas décadas, desde que Internet obligó a cambiar de modos y de estrategias.
Lo cierto es que solemos ir detrás del titular rimbombante aunque lo que sigue sea mucho más trivial.
Se ha hablado, se habla, de que el cine argentino presenta una crisis terminal.
También, con un nivel de simplificación alarmante que solo sirve para que un sistema sin respuesta siga sin darla, que la culpa es del Gobierno.
Este Gobierno o cualquiera que intente algún tipo de racionalización sobre los dineros que el Estado vuelca en la cultura.
Y “racionalización” debe traducirse en esta columna no como “ni un peso a los creadores” sino “que el sistema no sea parasitado por vivillos”.
De todos modos, esta es otra discusión que requiere mucho más espacio y una sinceridad que el sistema basado en slogans no es capaz, todavía, de generar.
Mientras tanto, una rara duplicidad recorre el universo audiovisual: en un país donde se declama que el cine ha muerto se produce una buena cantidad de películas que se seleccionan para los festivales más importantes.
Números y nombres, entonces: en el próximo Festival de Venecia hay dos películas en la Selección oficial: Biografía de Jorge Luis Borges, de Mariano Llinás, y la coproducción Ritorno a Buenos Aires, de Marco Bechis ( Garage Olimpo ), más dos en las Giornate degli Autori: A veces me entra tristeza, otras veces rebelión, de María Aparicio, y El fantasma , de David Lamelas e Ignacio Masllorens.
No es poco, para nada.
En San Sebastián el desembarco es mayor: en la sección Zabaltegui-Tabakalera -la más innovadora, digamos- se verán A veces me entra.. ., tras su paso por Venecia y Pedro en el país , de María Alché y Benjamín Naishtat.
El propio Naishtat también presenta en la oficial el largo Glaxo .
En la sección Horizontes Latinos irán La ilusión de un verano sin fin, de Alessandra Sanguinetti y El tren fluvial , que ya pasó además por Berlín.
Y en jornadas especiales, la miniserie para Netflix Mis muertos tristes y la comedia con Ricardo Darín y Diego Peretti, Lo dejamos acá (homenaje a Darín, rostro de esta edición de la muestra).
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación Espectáculos.